
No puedo tardar más rápido de Germàn Gàspari
Germàn Gàspari, Argentina.
Ecosistema de afectos, Buenos Aires, Argentina ~ 2026
Fotos: Carla Rabufetti
Texto por Delfina Bustamante:
1.
Corroborar el sentido del humor de una microestructura apolínea de producción burocrática sólo puede ser tarea de un puñado de artistas a la vez.
2.
Los artistas ya no sueñan con premios, ahora miran a las oficinas y piensan en esa obra de Fernanda Laguna que lee “Si fuera mejor no sería lo que es”, miran a la Ciudad por la ventana del colectivo y la piensan como un chiste de oficina. Los sueños se volvieron blandos y las columnas frágiles. No hay mucho que puedas hacer – eso te dice la época -, y vos decís: sí mi amo, acá voy, una vez más, yo y mi máquina de producción de sentido.
3.
Germán dice que encuentra las cosas, yo digo que las ve. Cuántas veces más se puede tener esa conversación en la que opinamos sobre si sí o si no va a ser legible algo de la crítica institucional que le falta a la institución y si hay que votar o no a la izquierda en las próximas elecciones.
4.
Es dificilísimo decir algo en esta época que no sea un chiste porque es casi imposible decir algo de esta época que sea bueno y que sea verdad. Los trascendentales del ser (lo bueno, lo bello y lo verdadero) son los pilares sobre los que se basó la escolástica medieval que miraba al neoplatonismo como lugar de reordenamiento de los principios fundamentales para una existencia armónica.
5.
Todo acá está en un insufrible orden de relación entre las cosas. El pibe que te gusta, la economía y el sistema del arte te fallan por igual. Tu psicoanalista no porque es un ángel, aunque le debes la sesión anterior y esta, no te olvides.
6.
Me gusta pensar en estas obras de Ger como códices verticales del andamiaje de la vida pública de esta época, y a la historia del arte como una oficina a la que se puede ir a sellar y anexar alguna certeza teórica al texto de lo que se está viendo.
7.
El trabajo, el trabajo, el trabajo
8.
Los pilares alojan el andamiaje de la vida institucional que tratamos y no logramos descifrar: a veces papel picado, a veces estandartes. Es operativamente amoroso y reponedor de sentido mirar a este punto fijo lo suficiente, traspasando el aburrimiento y decir: acá hubo un artista, que ingenió ensoñaciones bajo un baño de luz de tubo neutra y quiso que sepas también algo de todo esto, (a mi, personalmente, nunca me va a dejar de conmover).












