Gabriela Acha

Plantas, rocas, minerales, uvas, ramas,  entre otros elementos, son sacados de su colección para luego ser “inmortalizados” en gruesas capas de resina.

“El punto de partida fundamental de mi obra es una obsesión personal por coleccionar diversos elementos, La producción en general se relaciona con los Gabinetes de Curiosidades, antiguos antecesores de los museos.”

Esta serie de esculturas, nos conectan a los procesos naturales de conservación, donde su materialidad es objeto de estudio de la geología, la botánica y otras ciencias naturales, connotando el gran interés de la artista por la naturaleza y sus sistemas de preservación.

El proceso de fosilización se trata de un  reemplazo molecular del elemento orgánico por minerales, conservando la morfología en detalle. Esto se podría interpretar poéticamente como un método que tiene la naturaleza de “preservar su historia”.

Las piezas “petrificadas” tienen un procedimiento previo de varias capas de resina poliéster, que funcionan como un método de taxidermia para el reino vegetal y conserva los especímenes sometidos al procedimiento.

(..) En el sentido amplio, en mi obra se establecen relaciones paradójicas mediante el encuentro contradictorio de contenido, sistemas de representación, disciplinas, montajes, etc. La producción aparece como una constelación de piezas disímiles. “

Las esculturas, se presentan como reliquias naturales, indemnes al tiempo y a cualquier cambio que pueda perturbar su forma e  historia.

 

Gabriela Acha además de exponer en diferentes partes de Argentina, forma parte de “Expedición”,  colectivo de artistas, investigadores e ilustradores científicos que producen  poniendo en relación las disciplinas  arte y ciencias naturales. El proyecto se encuentra radicado en el Centro de Producción e Investigación en Artes de la Universidad Nacional de Córdoba.

 

Fotos de José Anselmo Pérez