ARCOmadrid 2020 / Programa general y Diálogos

Cobertura especial

Esta nueva edición de ARCOmadrid intenta salir de la zona de confort gracias a las propuestas de sus secciones curadas enfocadas en la producción de artistas mujeres y en dar protagonismo a propuestas latinoamericanas, diversas y multiculturales.
Esta tendencia que crece año a año en ARCO está sostenida por el trabajo de visibilización de artistas, galeristas, espacios y agentes del arte contemporáneo, que reúnen sus esfuerzos para dinamizar la escena iberoamericana desde una mirada integradora y diversa.

Desde la pluralidad de propuestas, nos encontramos con algunos espacios que se destacan al experimentar más allá de los límites de lo establecido en una feria de arte y se atreven a navegar por nuevas prácticas y planos contemporáneos y actuales, fusionando arte con ciencia, ficción especulativa, posverdad, política, entre otras lógicas, para integrarlo al exigente campo del mercado.


Destacamos el booth de la galería argentina Walden, compuesto por obras de Feliciano Centurión e Ilse Fuskova acompañadas por un proyecto especial de la artista Ana López.
En el area principal del espacio se propuso un diálogo entre los trabajos de Centurión y Fuskova, quienes desde sus busquedas estéticas se abocaron a una reinvindicación de las disidencias, los movimientos feministas y LGBTIQ+ mediante lenguajes sutiles, íntimos y poéticos que refieren al cuerpo y a los vínculos afectivos.
Ana López toma un espacio para recrear una especie de altar compuesto por cerámicas, dibujos y un libro de artista, los cuales se concentran en la crítica y desmantelamiento de los relatos canónicos de la representación femenina para desplazarla a una enunciación de poder.

La galería chilena Aninat Galería nos sorprendió con su propuesta titulada «El orden natural de las cosas» donde conviven los trabajos de la nicaragüense Patricia Belli junto a los del peruano Fernando Gutiérrez a.k.a Huanchaco.
A través de la interpretacion y traducción de diferentes medios y fuentes, Huanchaco investiga la cosmogonía desde la óptica de una nueva orden religiosa para hacer una serie de piezas relacionadas con el lenguaje y la cosmovisión de una realidad alternativa.
Patricia Belli, una artista multidisciplinaria que trabaja con instalaciones y materiales de uso personal y cotidiano, presenta piezas fragmentadas que interactúan con el espacio político para reflexionar sobre historias personales y contingentes dentro del contexto de inestabilidad en Nicaragüa. Sus preocupaciones giran en torno a temas constantes en el arte, como la presencia / ausencia del cuerpo, la materialidad de la obra, la consonancia de los opuestos y, al mismo tiempo, aborda el cuestionamiento de asuntos tan diferentes como el sistema del mundo material y su relación con la construcción de la historia sociopolítica de la humanidad en el universo.

Destacamos también la propuesta de Galeria Vermelho, que presenta trabajos de Tania Candiani y Claudia Andujar.
Las fotografías artísticas y activistas de Claudia Andujar están dedicadas a la comunidad indígena Yanomami, y nos sumergen en su cultura y su lucha por superviviencia.
Desde 1973, durante los años del ¨milagro brasileño¨, el territorio Yanomami en la Amazonía brasileña fue invadido con la apertura de una carretera. Con la minería, floreció la búsqueda de oro, diamantes, casiterita, minas clandestinas y no tan clandestinas. Muchos yanomami fueron víctimas, marcados por estos tiempos oscuros cuando la enfermedad llegó a su tierra.
La artista y un pequeño grupo de medicxs se sumergieron en la selva amazónica, con la intención de organizar el trabajo en torno a problemas de salud, registrando la comunidad a través de un archivo fotográfico, numerando y retratando a cada persona vacunada con un letrero al rededor del cuello. Como un intento de salvación, este gestó también creó una nueva identidad para ellxs y un sistema ajeno a su cultura. Como explica la artista en sus propias palabras ¨…es este sentimiento ambiguo lo que me ha llevado, sesenta años después, a transformar el simple registro de los yanomami como personas, marcadas para vivir, en un trabajo que cuestiona el método de etiquetar a las personas para cualquier fin. Ahora veo este trabajo, un esfuerzo objetivo para organizar e identificar a una población en riesgo de extinción, como algo al borde de una pieza conceptual¨.
Las pinturas de la mexicana Tania Candiani, se presentan junto a la pieza audiovisual ¨Reverencia¨ que propone una reinterpretación del significado simbólico de los movimientos de la Danza de los Quetzales, así como una traducción de los elementos simbólicos del tocado mismo. La serie de pinturas ¨Huipilli¨ se basa en un lienzo con una historia no escrita, una tela donde se reconfigura y preserva la memoria de un pueblo, encierra múltiples significados de carácter cultural, social, económico y político. El simbolismo en esta indumentaria es entendido como un ¨idioma textil¨. En esta serie la artista explora la geometría del diseño textil desde dos tipos de abstracción: por un lado al utilizar lienzos con la misma medida de las prendas se refiere al cuerpo sin tener que presentarlo, es decir un cuerpo ausente; y por otro al quitar el color se traduce la singularidad de cada diseño colorido en un lenguaje binario, en este caso el blanco y el negro. La palabra huipil proviene del vocablo náhuatl ¨Huipilli¨ que significa ¨mi tapado¨, este traje forma parte integral de la vida cotidiana y ceremonial de las mujeres y constituye un lenguaje colectivo, tangible e intangible de gran diversidad. En «68» hace referencia a un elemento de diseño gráfico que fue utilizado durante las olimpiadas en México en 1968, y que estaba basado -según los diseñadores Wyman y Terrazas- en elementos del arte popular mexicano, principalmente el arte huichol. En pleno auge del arte óptico, el logotipo de «México 68» revolucionó los modelos gráficos.
Este proyecto está basado específicamente en las imágenes de los vestidos utilizados por las edecanes durante tal evento. En la pieza, se modificó el diseño original continuando las líneas que conformaban la palabra México y dejándolo velado, aludiendo al silencio y ocultamiento de la masacre de estudiantes en Tlatelolco sucedida justo unas semanas antes de las olimpiadas, y a movimientos similares sucedidos en muchas partes del mundo ese mismo año.


Diálogos es una nueva sección en la feria que, curada por Agustin Peréz Rubio y Lucía Sanromán, ofrece un panorama de la creación contemporánea centrada en el diálogo entre dos creadores, resaltando las prácticas del arte de mujeres en Latinoamérica y la puesta en común de la obra de artistas de diferentes generaciones.

Distinguimos en esta sección el trabajo de Osias Yanov y Narcisa Hirsch, representadxs por la galería argentina Nora Fisch. Yanov presenta tres obras de su serie ¨escaleras¨ inspiradas por el conocido juego de mesa ¨Serpientes y escaleras¨. En sus piezas se encuentran referencias esotéricas, juguetes sexuales, cerámicas precolombinas, caramelos, utensillos, citas oblicuas a eventos políticos, elementos interactivos. Estas obras pueden reorganizarse en diferentes configuraciones, coherentes con las ideas de indentidad fluida que le interesan a Yanov. En el espacio conviven las ¨escaleras¨ con una instalación que parece rescatada de excavaciones arquelógicas, donde el esqueleto de una sirena se funde con otros objetos híbridos que remiten a un tesoro. Este esqueleto dialoga con aquel presente en ¨Marabunta¨ pieza en video que documenta la obra del mismo nombre de Narcisa Hirsch, pionera en cine experimental en Argentina.



La galería Proyectos Ultravioleta, de Guatemala, presenta el trabajo de Naufus Ramirez-Figueroa y Hellen Ascoli y se lleva dos premios en esta edición de ARCOmadrid. En primer lugar fue distinguida con eI Premio Iberia Diálogos, galardón que premia al mejor stand de la sección con la devolución del valor de su espacio. Tambien su artista Hellen Ascoli fue elegida ganadora del premio Illy Sustainart que tiene el propósito de identificar y reconocer la creación emergente latinoamericana. La obra de Ascoli parte de la práctica del tejido y el telar. Sus piezas son resultado de entender las prácticas incorporadas y la cultura material como una forma de entender su propio entorno. Ramirez-Figueroa presenta un vídeo y una escultura en la que fusiona cuerpo-objeto-función explorando temas de pérdida, desplazamiento y resistencia cultural. Generalmente, su trabajo incorpora el absurdo y el humor para revisitar la historia de Guatemala.


En el booth de Isla Flotante las piezas de Mariela Scafati en diálogo con las pinturas de Rosario Zorraquin componen un escenario donde lo textil se hace presente a partir de ropa, sogas, lienzos y telas que se conjugan con estructuras dando forma a una búsqueda entre el discurso y la información inmanente en el material. En las obras de Scafati siempre laten sus intereses más personales: el deseo, la calle, lxs otrxs. A través de esta falta de mediaciones, de la obra como acción directa, logra el difícil desafío de conectar sus experimentaciones formales con sus militancias privadas y políticas. Zorraquin emprendió el desafío de conectar el material con otras personas para poder realizar el trabajo. La interacción comienza desde el momento cero, donde el/la participante a interactuar es invitadx a tocar los relieves de la tela y describir todo lo que aparece, desde imágenes sueltas, sonidos y sueños lucidos. en palabras de la artista ¨… algo interesante que ocurre es que muchas imágenes se repiten, es como si cada persona que toca esos relieves también carga de información estos relieves, entonces el siguiente participante al tocar este soporte recibe la información del participante anterior. Recopilo todo el material, grabando audios, escribiendo y dibujando lo que cada persona lee y después con cada una de estas experiencias hago un cuadro.¨

Algunas galerías participantes del Programa General optaron por sumar a sus propuestas la cápsula de Proyecto de Artista entre las que hemos encontrado participaciones destacables de referentes latinoamericanxs; como es el caso de la galería Rosa Santos la cual expone una instalación de la artista peruana Andrea Canepa. Para este trabajo Canepa enfrentó dos concepciones distintas de juego representadas por dos tipologías diferentes de formas: las de los playgrounds modernistas y las de las ¨chill-out zones¨ de las oficinas de Google. Muchos de los parques infantiles construídos entre los 50s y los 70s funcionaron como partituras abiertas, permitiendo al cuerpo usar volúmenes duros y geométricos como estructuras de soporte para moverse de maneras creativas e inesperadas. Por el contrario, las zonas de recreo en las oficinas de Google -lugares de juego y ocio para adultos-, están diseñadas de forma que presentan la imagen de cuerpos relajados que adoptan posiciones interesantes sobre volúmenes blandos y curvos, pero mantienen el cuerpo en un estado de total pasividad. En la pieza, el mobiliario de Google descansa sobre el suelo desplazando los elementos de los playgrounds modernistas, haciéndolos inestables y, en consecuencia, inutilizables. Al difuminar la separación entre el trabajo y el juego, con el fin de aumentar la productividad de sus empleados, el modelo de Google Office se apropia del juego eliminando todo su potencial como una acción activa, inconformista y subversiva.



La hispano-brasileña Sara Ramo, presenta un proyecto especial para Travesía Cuatro, el cual es un extracto de la exposición ¨La Caída y otras formas de vida¨ que tuvo lugar inicialmente en la Sala Alcalá 31 de Madrid. La artista trabaja directamente con los elementos que definen la vida cotidiana inmediata para reconfigurarlos en presencias extrañas y extranjeras. Ramo participa en una vasta herencia de una tradición cultural que ha confrontado la perspectiva utilitaria y científica del mundo moderno. Al incorporar nociones de misticismo, mitología y magia, la artista cuestiona la relación entre los seres humanos y los objetos que solo están determinados por la utilidad. Al fracturar este paradigma, surgen nuevas posibilidades narrativas que implican consecuencias espaciales y temporales.

En el booth de Galería portugesa Madragoa, el artista ecuatoriano Adrián Balseca presenta piezas resultantes de su investigación » The Unbalanced Land» que consta de tres instrumentos artesanales de madera, tradicionalmente utilizados en la isla de Santay para aplanar y comprimir la tierra, y una reproducción en madera de la icónica imagen de la proyección cartográfica de Goode.
En su producción artística, Balseca se centra en las dinámicas extractivas y sus impactos ambientales, así como en los procesos históricos y económicos asociados con la implementación y consolidación del paradigma de la modernidad.




Thomas Schulte, galería de Berlin, presenta un trabajo especial del chileno Alfredo Jaar, que expone trabajos históricos que llaman la atención por su alta resonancia con la actualidad de Chile. Estos trabajos del artista están centrados en temas relativos a su país y las consecuencias y repercusciones del golpe de estado chileno. En este espacio se encuentra la serie «Estudios de la felicidad» basada en una encuesta pública que Jaar comenzó en 1979. También se encuentran ¨Faces¨ (1982) serie de fotografías que el artista encontró en periódicos de la época y que muestran a personas tanto famosas como anónimas, que en su mayoria habían muerto o desaparecido. ¨September 11¨, (1973) hace referencia a un día trascendental y funesto tanto para Chile hace cincuenta años atrás con su golpe de estado como así también para Nueva York, más cerca del presente, con el ataque de las Torres Gemelas. Y ¨Cien Años de Soledad¨ (1995) que se refiere al título de la célebre novela de Garcia Marquez y que se presenta escrito en neón yuxtapuesto en paréntesis a la frase ¨no realmente¨ haciendo referencia a las relaciones de dependencia que todavía circulan en el Chile actual con respecto a Estados Unidos.