Morro Mundo

Laura Vinci, Brasil.

 

Galeria Nara Roesler, São Paulo, Brasil – 2018.

 

La artista Laura Vinci, presenta en la Galeria Nara Roesler  una instalación donde reafrima su narritiva poética y política en torno al cuerpo y su relación con el espacio y lo efímero.

La instalación esta compuesta, entre otras cosas, por una  masa de humo blanco que invita al visitante a la experiencia de desorientarse  en el espacio y reorientarse en el cuerpo.
El trabajo consiste en una máquina  programada  para soltar humo a medida que sus sensores son activados. Una tubería trasparente revela el recorrido hasta su salida, atravesando todo el espacio expositivo.
A diferencia de otros trabajos con vapor de agua, como los que la artista realizó en el MuBE y en el Beco do Pinto, en São Paulo, en esta instalación el vapor se va presentando antes de dispersarse en el aire. Los visitantes pueden ver el humo bajo una situación de control, antes de tener contacto con el mismo.

 

En el trabajo “Morro Mundo” también se observan objetos dorados, que penden de las escoras distribuidas por el espacio, activando la noción  de la altura del techo y la distancia entre las paredes.
“Estos pequeños objetos se configuran como ampollas, brújulas, mapas y otras herramientas de medición, que pueden ayudarnos a seguir el viaje “, hace referencia la artista.

Las piezas cargan pequeñas muestras de granada, piedras que, al simbolizar impulso y determinación, evocan un deseo de transformación.

La obra de Laura, intenta visibilizar el proceso de creación y evaporación del concepto efímero.
De esta manera, nos permite contemplar una máquina  programada y tomar una postura  hacia la inevitable salida de humo.

 

 

Extracto del texto de  Carlito Azevedo:

 

(…) Una neblina que aquí, en Morro Mundo, tiene mareas altas y mareas bajas. Y nos somete a la constante fluctuación desde este punto de vista. Es cuando la materia del mundo en ondas nos baila. Quien dice cerramiento, dice umbral.

Y si hay algo que flota, levita, esas escoras en Morro Mundo parecen sugerir que hay también algo que cae, amenaza derrumbarse: el cielo? el peso aéreo? ¿la línea del horizonte? ¿Son anclas contra la desaparición? ¿contra nuestro desamparo? se pregunta la artista.
¿Sostienen la máquina del mundo? ¿Quién dice escoras, dice catástrofe?
Le interesa descascar las varias capas de una pregunta, lo más vigorosamente posible. Pero quien alza un ancla dice  ruido y  ruina.
Morro Mundo es político y su diálogo con la hora presente es intenso. El invisible, el desaparecido, aquel que necesita de la protección de la piedra (granada), de la nube de humo y del ancla es de alguna manera pensado aquí.

 

“(..) ¿Y esos instrumentos de medición y precisión dispersos, suspendidos?
Brújulas, balanzas, globos transparentes, ¿qué hacen aquí? Y esa X roja, como aquellos que en los mapas fabulosos marcaban el lugar extacto, el punto de llegada, la meta, el premio, el blanco, el tesoro, qué hace aquí, casi supremacista? Nuestros intentos de orientación y medida son anclas contra que brutal derrumbamiento? El haz de luz que lanza una X roja a distancia

 

¿es una linterna, una señal de humo? Quien dice luz, dice paso del tiempo. Elemento que desde el famoso reloj de arena de toneladas y toneladas de arena, a escurrir por un agujero mínimo en la losa de un edificio abandonado, es, para Laura, casi el cuerpo de que todo lo demás sería como el exoesqueleto.

Todo es humo, pero, parafraseando a D. H. Lawrence, cualquier brújula, cualquier balanza, somos nosotros tocando el inaudible sello de nuestra presencia en el caos.”