Leña del árbol caído

Quimera Galería, Buenos Aires, Argentina – 2018

 

Curaduría: Nina Kunan.
Artistas: Camila Carella, Guadalupe Ortega Blasco, Ivana Brenner, Magdalena Petroni, Pachi Giustinian.
Fotos: Lola Dacal.

 

Quimera presenta una exhibición colectiva de 5 artistas argentinas, las cuales entran en diálogo sobre el feminismo y la abstracción. Entre esculturas, objetos, pinturas e instalaciones, la muestra evidencia el concepto de cada pieza desde un punto de inflexión sobre la abstracción que remiten.

 

Leña del árbol caído
por Nina Kunan

Tres razones para prender un fuego:

 

1 – Creemos a simple vista en la abstracción como un lenguaje universal que visual­mente derriba distancias, fronteras, idiomas. En la imagen idealmente abstracta, la distancia de la realidad tomaría más protagonismo que la realidad de la que provie­ne. La búsqueda puramente formal de un artista podría coincidir gráficamente con la de otro en otra punta del mundo. Sin embargo, las premisas de universalidad y autonomía en la abstracción han sido el manto conceptual perfecto para invisibilizar estructuras de poder en un movimiento que ha sido radicalmente dominado por hombres. Hoy estas premisas son árboles caídos.

 

2 – Las imágenes, aún abstractas, cargan irrefutablemente historias. Arrastran par­ticularidades, heridas, silencios, marcas. Ni siquiera en el intento más osado por no servir a la imagen de ningún concepto podremos escindirla de la realidad de la cual forma parte. Esta muestra presenta a la abstracción desde el lugar de 5 artistas mujeres argentinas que se centran en la materialidad de una forma tan espesa que convierte a las imágenes en objetos y a los objetos en cuerpos. Sexuales, sublimes, inquietantes, atractivos y desagradables. Desfilan en el borde de cada cualidad que los pueda vestir. Y se rebelan ante una expectativa típica de ‘lo femenino’, porque esta imposición hoy es otro árbol caído.

 

3 – Desde esta materialidad manifiesta me pregunto: ¿Podremos enamorarnos de las ‘cosas’? ¿Será que las mujeres hemos sido cosificadas tanto tiempo que hoy nos podemos relacionar con los objetos de otra forma? ¿Rescatándolos, tal vez? Las obras de Camila Carella, Guadalupe Ortega Blasco, Ivana Brenner, Magdalena Petroni y Pachi Giustinian reivindican al objeto y al cuerpo fundiéndolos entre sí, en ese lugar imaginario y afectivo donde se alían las cosas y los sentimientos. Ese que imagina Hito Steyerl, un nuevo lugar donde el sujeto participa tanto en la materialidad de la imagen como en los deseos y fuerzas que esta acumula.1 Un lugar desde el cual hoy preparamos el fuego con leña del árbol caído.
1 Hito Steyerl, ‘Una cosa como tú y yo’ en: Los condenados de la pantalla, Buenos Aires : Caja Negra, 2014, p.55.”