
Todos los deseos que pedimos ~ Ximena Ferrer Pizarro
Ekumen, Lima, Perú ~ 2026
Curaduría: Marisabel Arias
Texto de Marisabel Arias:
Todos los deseos que pedimos
Por un año entero mi sobrinx estuvo obsesionadx con cantar Happy Birthday infinitas veces. Prendíamos una velita y cantábamos, pedíamos un deseo. Si pudiera contar cuántos deseos pedimos, no lo recuerdo. No recuerdo tampoco si se cumplió alguno de esos deseos. Pero la ilusión de poder pedirlos repetidamente fue lo más esperanzador de ese año.
Al año siguiente, con un grupo de amixs, nos encargamos de cantarle Happy Birthday cada vez que se podía a una amiga nuestra en el almuerzo. La gente alrededor se sumaba al canto sin siquiera cuestionar si era real el cumpleaños o no. Pero una alegría extraña se apoderaba del lugar y todxs se ponían a cantar entre aplausos y risas.
En este instante de verano en Lima, en las salas de Ekumen, estamos junto al trabajo de Ximena. Esta exhibición se gestó meses atrás, en una visita sorpresa donde se deseó este momento. Estamos en el futuro de ese deseo.
Es ella la supuesta cumpleañera. Ha decorado las paredes con sus pequeños y grandes deseos, muchos de ellos compartidos por nosotrxs.
Esos deseos que a veces vienen de la necesidad, de la contradicción, la promesa de pertenecer a algo, el deseo de poseer: el deseo de esa ropa, esos zapatos, de ese color de pelo, un marco de greca dorada, un pasaporte, una iglesia pintada de rosa, un amor, unas joyas falsas. Deseos que crees que te harán sentir mejor simplemente por satisfacerlos, o por la necesidad de esa subida de serotonina cuando obtienes algo que quieres.
Conversando con Ximena, algo que nos parecía fascinante de los deseos es la idea de vivir en esa contradicción constante. No siempre, cuanto deseamos algo, es lo más políticamente correcto o siquiera lo más relevante, pero sí lo más humano. El deseo existe en sí mismo, sin ninguna claridad sobre el porvenir después de cumplirlo.
La ilusión de poseer aquello que se nos ha negado o que hemos perdido.







