Cómo describir a alguien que no conoce la lluvia la dicha de pisar el barro ~ de Paulina Mellado

Galeria Gabriela Mistral, Santiago de Chile, Chile ~2024


Galería Gabriela Mistral presenta “Cómo describir a alguien que no conoce la lluvia la dicha de pisar el barro” de Paulina Mellado con curaduría de Céline Fercovic  donde recrea un paisaje del futuro. 
El entorno que construye, entre mágico y melancólico, deja entrever los desafíos que impone el cambio climático en el desarrollo de nuevos contextos naturales .
La exposición invita a sumergirse y reflexionar sobre el panorama natural del futuro. Paulina busca generar cruces entre la relación de la humanidad y la naturaleza a través de una perspectiva lúdica. Explora cómo los seres del mañana podrían recrear un entorno a partir de su desconocimiento, ante la imposibilidad de experimentar la naturaleza en su estado más salvaje.

Mi trabajo trata sobre naturaleza y paisaje; y estas escenas y lugares siempre tienen algo de mágico: hay algo especial en la sensación tanto de asombro como de pertenencia que tenemos cuándo estamos en contacto con la naturaleza húmeda, verde y viva. Me parece importante retratar está dimensión de la naturaleza en mi trabajo, ya que es justamente lo que me atrae de ella y de estos temas. Obviamente los artistas que trabajamos con la naturaleza y el paisaje como tema nos vemos interpelados por la situación actual de crisis climática, se hace imposible ignorar esta realidad, y por lo mismo este futuro lúgubre e incierto va acechando cualquier visión que tengamos sobre la naturaleza. 
Hace tiempo que tenía ganas de realizar una instalación más envolvente dónde se pudiese estar y recorrer a un ritmo distinto, dónde no sólo fuésemos espectadores sino también partícipes dentro de un “mágico”  paisaje.  Estaba esperando con paciencia a que se dieran las condiciones y el lugar adecuado para este tipo de trabajo, y me pareció que la Galería Gabriela Mistral por su ubicación en el centro de Santiago y su gran ventanal, que podría hacer de umbral entre estos dos tiempos (el presente y el futuro) era perfecta para lanzarme a este desafío.”

El texto curatorial de Celine, opera como un manifiesto ficcional, que transmite  la nostalgia de lo perdido y la búsqueda de “aquella dicha de pisar el barro”.

“(…)  Está permitido  y  promovemos  que  usted  toque  la  tierra,  sienta  su  olor,  recueste su  cuerpo  en  ella,  pruebe  sus  texturas  y  consistencias.  Tómela  como  si  este  fragmento  idéntico  al  natural,  sucedáneo  altamente  orgánico,  fuera  suyo.  Es,  de  hecho, para  usted. Le  proponemos recorrer sin prisa. Practicar la paciencia, la contemplación y el «estar». Así podrá tener  un tiempo de  calidad  con gratas sensaciones, tal  como  los habitantes  de  nuestro  pasado  reciente disfrutaron tardes en compañía de ríos, lagos y montañas sentados sobre el pasto, por muy extraño  que esto suene hoy, mirando los detalles de sus paisajes.” Extracto de texto curatorial de Céline.

Paulina genera instalaciones, objetos y elementos que se funden entre lo orgánico y lo artificial.
La experiencia de lxs visitantes en la sala resulta interesante para analizar las nuevas formas de vivenciar el espacio y esta necesidad de compartirlo todo digitalmente.

“Creo que cuando ideé el proyecto me imaginé un pequeño jardín secreto dónde conectar con esta naturaleza en extinción, me imaginaba la experiencia de estar ahí muy contemplativa. Las esculturas cumplen también la función de sillón, pues tenía la intención de que los visitantes pudiesen quedarse y pasar el rato en este lugar, meditar, compartir con algún amigx, leer, o simplemente ver el teléfono con tranquilidad.  Sin embargo, de manera muy inesperada hemos recibido una gran cantidad de público, lo que hace la experiencia de estar ahí muy distinta: cuándo se visita un lugar con aforo y hay personas esperando para vivir la experiencia, ya no queda tiempo para sentarse a reflexionar con calma, sino que aparece un apuro y urgencia que no estaba entre mis planes. Sospecho que esta dimensión de la experiencia también ha hecho que se viva y consuma de una manera diferente y más inmediata por muchas personas que fotografían y graban con urgencia desde sus teléfonos mientras están ahí. Esta necesidad de documentación me parece muy especial pues se transforma en una forma de relatar, en el lenguaje propio de cada visitante, la experiencia de visitar la exposición. Pareciera ser que en el mundo en que vivimos ya no experimentamos sólo desde nuestros sentidos sino también a través de esta capacidad de relatar y compartir con otrxs, en este caso a través de fotografías, videos y redes sociales, nuestras vivencias. “

La artista no comprende esta exposición como un señalamiento directo o crítica  a la situación ambiental que atravesamos, más bien la siente como una oportunidad de imaginar y reflexionar otras formas de accionar y reflexionar sobre la actualidady su futuro.

“Muchas veces parece que se nos exige a los artistas (o nos auto exigimos tal vez) tomar un rol de denuncia y de condena, de enseñarle al espectador lo que está bien o mal. Por lo mismo veo mucho arte que denuncia los estragos que el cambio climático está teniendo sobre nuestro planeta, una situación que es obviamente muy terrorífica y lamentable. 
Aunque comparto esta preocupación a mí me parece que mi rol como artista no debiese ser el de enjuiciar, y que no puedo presentarme como una figura de superioridad moral que enseña lo que está bien o está mal. Creo que el arte debe abrir espacios para reflexionar e imaginar otras formas de hacer (y de ser), ser un espacio libre que estimule la imaginación de los espectadores pues esta es la más poderosa herramienta que tenemos para construir los mundos que queremos. Sin imaginación no hay capacidad creativa, capacidad que necesitamos para enfrentar todo tipo de desafíos inclusive el cambio climático. Con esta reflexión me propuse crear este centro de conservación para la naturaleza del futuro con una visión más lúdica, un lugar para visitar, contemplar y meditar, sin presión, sobre cómo podemos construir el futuro que queremos. “