
No es malo tropezar, sino que te guste la piedra ~ Felipe Ulloa
Galería Solar, Santiago de Chile, Chile ~ 2026
Fotos: Pablo Valenzuela
Curaduría: Macarena Bravo Cox
Museo que vuelve a la superficie: la exposición que traslada a una galería de arte contemporáneo la memoria de un museo olvidado bajo tierra.
El pasado viernes 26 de junio se inauguró en Galería Solar la exposición “No es malo tropezar, sino que guste la piedra”, del artista visual Felipe Ulloa, con curaduría e investigación de Macarena Bravo Cox. Este proyecto se ha podido realizar gracias al apoyo de Finis Hub con el fondo Finis Brota 2026
La muestra es una instalación site specific que nace del encuentro de Ulloa con la historia del Museo de los Tajamares, vestigio colonial de los diques de contención del río Mapocho inaugurado en 1980 y posteriormente clausurado en 2003. Desde el 2019, por motivos de conservación, se encuentra sepultado hasta la fecha. A pocas cuadras de la galería hacia el poniente, el museo permanece bajo tierra, casi imperceptible, salvo por un muro que emerge en la superficie con la inscripción “Tajamares”.




Pero el caso de los Tajamares es también un punto de partida para pensar un gesto más amplio y recurrente en Chile: la manera en que el país ha resuelto su relación con el patrimonio y con la memoria histórica, tendiendo al ocultamiento antes que a una declaración que permita su comprensión y trascendencia en el tiempo.
A partir de este doble acercamiento del Museo de los Tajamares -geográfico y simbólico- la obra interviene por completo el espacio de Galería Solar con tierra recolectada desde tres puntos de Santiago (Sierra de Ramón, el patio del artista y el parque Balmaceda) trasladando a la sala una materia habitualmente relegada al subsuelo. Al ocupar la totalidad de la sala con este material, la instalación cuestiona también su propio formato, dejando de ser un contenedor neutro de obras para volverse ella misma un terreno, un espacio en tensión entre lo expuesto y lo enterrado.
Así, la exposición dialoga de forma particular con su entorno. Ulloa interviene el espacio haciendo levitar un fragmento de tierra enterrado y que la mayoría de quienes lo transitan observa sin saber lo que allí ocurre, homologando la experiencia sobre la superficie actual en el parque Balmaceda. La propuesta invita a pensar la memoria no como una historia completa y sólida, sino como un conjunto de capas que se acumulan para emerger de manera intermitente, cuestionando en qué momento la protección se convierte en desaparición.
Galería Solar, ubicada al interior de la plaza de Torres de Tajamar, en Providencia, funciona como un espacio de arte contemporáneo. Su cercanía con el Museo de los Tajamares resulta clave para esta exposición, que busca dialogar tanto con el exterior como con los propios residentes del conjunto habitacional.





