
entre~vista ~ Damián Linossi ~ Sobre Criaturas Abisales
Galería Intemperie en Gachi Prieto, Buenos Aires, Argentina ~ 2024
Fotos: cortesía Galería Intemperie
El artista argentino Damián Linossi presentó “Criaturas Abisales”, una misteriosa exposición que forma parte de una serie de muestras impulsadas por la galería nómade Intemperie, donde a partir de afinidades personales entre lxs artistas, su obra y espacios análogos, se elaboran propuestas itinerantes específicas. En esta oportunidad intervinieron la galería Gachi Prieto con un proyecto que transforma la arquitectura del espacio para generar dos instancias de recorrido desde el adentro y el afuera.
“(…) Con el interés de capturar el estado de lo público en las sociedades actuales, Damián Linossi construye espacios modélicos en los que se subrayan los símbolos que organizan los lugares de la ciudad destinados a ser habitados en común. De este modo, sus trabajos señalan las transformaciones expansivas, sutiles pero drásticas, a las que nos someten las alteraciones cada vez más veloces del capitalismo contemporáneo. Para revelar estos cambios, propone trayectorias en las que los impulsos perceptivos y corporales emergen de un determinado ordenamiento del espacio y sus cosas, de la arquitectura y su iluminación.
(…) En este movimiento aparentemente binario, el ejercicio político acuciante del presente al observar a las criaturas abisales es preguntarse por sus modos de vida, el lugar que habitan, si construyen comunidad, si se devoran unos a otros, si alguna vez intentaron elevarse hacia la superficie.” fragmentos del texto curatorial de Clarisa Appendino.
En diálogo con Damián, profundizamos sobre los procesos y el imaginario que tuvo en consideración al llevar a cabo esta exposición.

Mercedes López Moreyra: ¿Cómo fue el proceso de armado de esta exposición? ¿Cómo se inserta el concepto de abisal en tus investigaciones e intereses como artista?
Damián Linossi: El proceso de construcción comenzó en abril con la ayuda de muchas personas: Lía, Irene, Gonzalo, Clarisa, Nicole, Cachi y Caro. Sin embargo, aunque la comenzamos a desmenuzar en febrero, la idea venía dando vueltas desde hace mucho. Era el verano de 2016 cuando escribí una lista de todas las incomodidades humanas que se me ocurrieron: comer y seguir con hambre, hacerse pis en público o morderse las uñas. Uno o dos días después, hice una tablita con ideas: “una farola puesta en diferentes lugares y fotografiarla” y dibujé la farola y un carrito. Creo que quería reproducir una plaza pública o algo así. Y también dibujar en el piso círculos concéntricos con nombres de efemérides: Día de los Muertos, Día del Trabajo, etc. Mientras más íntima la celebración, más cerca de la farola estaba el círculo.
Eso quedó archivado, pero retomé la idea a mediados de 2023. Esta vez pensando en un proyecto para una plaza en el barrio Vauxhall de Londres. Mantuve los mismos elementos, pero ahora los círculos eran categorías más variadas con kernels diferentes. Todavía me interesaba la estratificación y la categorización que se desprenden de los núcleos.
Por esos días, también, había visto con Lía un hermoso libro de criaturas marinas que mostraba los misterios de las fosas oceánicas, como la de las Marianas y la de Atacama. Entonces decidí hacer, en lugar de círculos concéntricos, capas de fauna oceánica, pero de privilegio cognitivo. Lo más cercano a la superficie sería el pasado conocido, las reglas que heredamos sobre cómo funciona el mundo. Lo que hay en el abismo seríamos nosotros, una suerte de profundidad oscura en donde todo lo que conocíamos se relativizó o se desvaneció, como la luz en el abismo.
En esta nueva configuración, los carritos ahora representaban las criaturas y, por supuesto, eran las abisales, las que están sobreviviendo al fondo del abismo. Cuando comenzamos a trabajar en la exposición, sabíamos que el patio era un buen lugar. Navegamos otras opciones, pero decidimos colocar los carritos ahí. Sin embargo, todavía teníamos que construir otro lugar para que la exhibición estuviera completa.
M.L.M:. En el recorrido de esta muestra, es inevitable pensar ciertos links que pertenecen al mundo de la ficción distópica, donde aparecen referencias de películas, imágenes y hasta videojuegos. ¿Existen informaciones, contenidos y/o referencias que tuviste presentes al momento de crear “Criaturas Abisales”? ¿Hay alguna conexión con el universo cinematográfico y/o de lo escenográfico en esta exposición?
D.L:. Para mí esta instalación es como un set cinematográfico. Así que sí, definitivamente tuvo puntos de partida en la ficción de las películas y los libros. En una conversación sobre cine y ficción que mantuve con mi hermana, llegamos a la conclusión de que en todas los animes y mangas japoneses hay dos mundos: uno “normal” y otro invasor, desconocido. No solo eso, sino que el mundo desconocido está representado casi siempre como un abismo, por ejemplo, la luna negra bajo la superficie de Tokio, en Neon Genesis Evangelion.
Sin embargo, lo que seguí con más fascinación fue el universo lynchiano: había una escena de Twin Peaks que me había gustado mucho, en el capítulo conocido como Gotta Light? En el capítulo, hay una estación de servicio en medio del desierto, un típico escenario norteamericano, pero el tratamiento de Lynch es especial. Está filmado en blanco y negro, y los vidrios de la estación están castigados y sucios. Dentro y fuera, parpadean unos personajes negros. La realidad de lo que pasa ahí dentro contrasta mucho con la de afuera. Eran dos dimensiones diferentes, y yo quería eso.
La luz que vi en Suspiria, de Argento, casi siempre roja con un relleno verde saturado, ejerció influencia en mi trabajo. Entonces, de alguna manera, quería imprimir la magia lumínica de Argento y Lynch en mi trabajo para dotar a todo el escenario de magia. Quería que se sintiera físicamente el cambio dimensional, que todo el set se transformara en una teletransportación hacia otro lugar, uno más siniestro y oscuro.
M.L.M:. Las piezas que están ubicadas en el patio de la galería conservan formas reconocibles de puestos urbanos donde venden comida callejera, flores, diarios, entre otras cosas, conectándonos con una cierta dinámica urbana extinta. ¿Cómo se articula el concepto de lo urbano y lo apocalíptico en tu práctica artística? ¿Tuviste algún criterio particular para seleccionar estos puestos urbanos para esta exposición?
D.L:. Unos meses después de que todas las ideas desordenadas comenzaron a tener sentido, las reglas de mi universo fantástico se sentían muy alejadas de la realidad. Eran ideas que volaban demasiado alto en el firmamento universal, lejos. En ese momento, entonces, con Lía decidimos pasar año nuevo en Salta. Un poco para hacer algo lindo en medio de la desesperanza que sentíamos después de que la ultraderecha ignorante e impresentable ganara las elecciones presidenciales en el país. En Salta, encontramos un paisaje variopinto de carritos en la peatonal, que estaba desierta en esas fechas. Saqué fotos y dibujé los carritos porque siempre me fascinó cómo esas pequeñas casas son lo mínimo que se podría construir para protegerse del sol, el viento y la lluvia.
La historia nacional reciente es fascinante, pero también terrible. Investigué sobre el desarrollo de los chiringuitos en nuestro país y qué simbolizan. Vi decenas de entrevistas a kiosqueros, a vendedores ambulantes y a floristas. Las entrevistas eran de diferentes épocas, y siempre las preguntas del entrevistador se centraban en el aumento de los precios y la disminución de las ventas como si el puesto representara con excelencia la calle y resumiera todo lo que pasa en la ciudad.
Tiene un poco de sentido porque esos trabajadores están ahí casi todo el día. Son los oyentes de primera mano de la canción urbana. Uno decía que los kioscos proliferan cuando hay crisis porque son comercios que se pueden armar y desarmar con cierta facilidad, sin comprometer demasiado capital. Esa sentencia me dio una pista para darle forma al clima de época: un paisaje para todas las crisis. En este punto, el trabajo con Clarisa fue muy importante para ordenar todo y darle un poco de sentido. Lo abisal como resistencia, el contexto nacional, el temor por la destrucción de la república y por la muerte de las Madres de Plaza de Mayo.
M.L.M:. La experiencia de asistir a “Criaturas Abisales” y el reconocimiento de estos “elementos umbrales” dentro de la misma nos acercan también a la compleja noción de realidad que tenemos hoy en día. En un sentido metafórico, ¿detectás algún “elemento umbral” en la actualidad? ¿Cuál es tu mirada sobre este tema?
D.L:. Es una gran pregunta. Para responderla, me gustaría primero referirme un poco a la naturaleza del objeto umbral en esta pieza. La exhibición consta de dos partes para las cuales creé algunas reglas internas: El espacio rojo tapizado con tela sería el espacio interno, mientras que el lugar abierto donde están los carros sería el espacio público. En mi lógica interna, el espectador realizaría un viaje dimensional desde lo interior hacia lo público, en un cambio de escala física. Para hacer ese viaje, coloqué un elemento umbral: la farola. Cuando estudié en Goldsmiths, leí a Mark Fisher, y él habla sobre los elementos umbrales.
Fisher describe, por ejemplo, cómo en David Lynch los agujeros y cortinas funcionan como elemento umbral: cuando ellos aparecen en pantalla, sugieren que los protagonistas están viajando a otra realidad. La farola como elemento umbral está también en la Londres de Jekyll, de Stevenson. Una farola prendida casi mágica en el siglo XIX marcaba la transición entre el mundo diurno y la diabólica noche.
“La división entre mundos suele estar marcada por uno de los motivos visuales a los que Lynch recurre con frecuencia: las cortinas. No solo marcan el umbral, sino que lo constituyen: son una salida al exterior”. Fisher
La muestra es sobre la desesperanza y el colapso total de todos los sistemas. De alguna manera, la Pirámide de Mayo fragmentada evoca lo que percibimos como la destrucción total de todo lo confiable del presente que conocemos: la democracia, la economía, la ecología, etc. Estamos yendo muy rápido hacia un lugar muy oscuro, y parece que vamos a chocar con el apocalipsis. Hay una desesperanza generalizada y una lapidación de nuestras voluntades. Estamos definitivamente en un cambio de era ¿Qué sería entonces lo que yo considero un elemento umbral o un punto de inflexión? En este momento, puede ser la zona de la desesperanza.





