
entre.vista ~ Samantha Ferro ~ Apotropaica
Valeries Factory, Buenos Aires, Argentina ~ 2024
Fotos: cortesía de la galería
Samantha Ferro presenta “Apotropaica” en Valeries Factory, una muestra que expone su más reciente trabajo enfocado en una búsqueda personal que explora su interés por interpretar las dimensiones desconocidas a partir del material, las formas y sus variaciones.
“(…) Existe la creencia que las cosas que ya no tienen un lugar estable o visible en el mundo, pueden manifestarse a partir del efecto apotropaico que poseen ciertos objetos. Este término antropológico hace referencia a las costumbres, rituales y elementos que señalan o trasmiten algún tipo de protección mágica. Operan como mecanismos de defensa, enlazan la química material con la energía que sucede en un acto de fe. Talismanes, amuletos y otros artefactos responden a la necesidad de un amparo espiritual.
(…) El instinto por conservar vivencias, ideas o emociones impulsa a Samantha a construcciones que recuerdan aquello que permanece indemne ante el paso del tiempo. Los componentes que forman parte de las esculturas de la artista nos acercan a la importancia de lo tangible para conectarnos con el mundo inmaterial. El tacto, la temperatura, la luz, el filo y la suavidad adquieren el valor de las sutilezas que habitan en sus pensamientos y deseos. Samantha les confiere una forma, un color, una textura. Les da un marco, un soporte, una columna, un lugar en la dimensión de lo palpable. Sus piezas son un intento poético de acercamiento al abismo de la eternidad, con el impulso de cargar la materia con cualidades como la intencionalidad o emociones reparadoras, para que el efecto apotropaico suceda. “ fragmentos del texto de sala de Mercedes López Moreyra.
En conversación con Samantha, profundizamos sobre conceptos e intenciones que emergen durante la observación de su trabajo:
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M.L.M:. El título de la muestra hace alusión al efecto apotropaico. ¿Cómo ves reflejado este concepto en tus piezas?
S.F:. Tengo una relación muy íntima con mi obra, creo que esto se va haciendo cada vez más visible, la dimensión personal. Las obras son como entidades o amuletos, una extensión mía con la que me gusta convivir y que transmitan la energía y el amor con las que fueron hechas. En sí las cuatro esculturas dispuestas sobre las tarimas son objetos pensados como escudos protectores atribuyéndole ciertos poderes, desde la manipulación de sus partes, la incorporación de ciertos elementos y símbolos, decisiones instintivas y su propia existencia. La relación con el cuerpo funciona como proyección o quizás como algo espectral. Me interesa algo que interrumpe no solo en lo que creemos que es el presente, sino todas las dicotomías entre visibilidad e invisibilidad, vida y muerte, materialidad e inmaterialidad y que a través de ellos logramos re imaginar un futuro.
M.L.M:.En esta exposición detectamos signos, símbolos y formas que encontramos en religiones y ciertas costumbres esotéricas. ¿Cuál es tu interés por conectar tus creaciones con estas referencias?
S.F:. Hace un tiempo estoy interesada en investigar y resignificar algunas formas y símbolos, utilizándolos en distintas escalas, disposiciones y repeticiones donde siempre dejan un mensaje. Esta serie la pienso como refugios, volúmenes cubiertos de velos y sustratos invisibles. Por ejemplo, esta serie de esculturas están dispuestas sobre 4 tarimas que en su separación y distancia forman el símbolo de la cruz. Cada una de las piezas está compuesta por un esqueleto o cuerpo metalico (hierro pulido) y de ellos se desprende un volumen de resina color rojo conteniendo alguna inclusión como puede ser cenizas o pétalos de rosas o alguna simbología dentro de un rombo haciendo reminiscencia al arriba y abajo o a elementos opuestos que forman un todo o un círculo siendo un portal hacia la eternidad.
A su vez en las paredes hay una fila compuesta por 29 piedras/gemas dispuestas y ordenadas siguiendo un degradé de tonalidades. En cada una de ellas está encapsulado un símbolo referido a lo cíclico, eterno, sin final. El número 29 representa la dualidad y el equilibrio entre lo material y lo espiritual.
M.L.M:. En las últimas producciones hay una búsqueda por aquellos procesos o representaciones sobre la transmutación. ¿Qué es lo que te atrae sobre este entendimiento y qué aporta a la materialidad en tu obra?
S.F:. El esoterismo cosmológico tiene que ver con esta manipulación matérica que actúa como un camuflaje para hablar de un sistema de defensa o simbiosis.
Imagino que nuestras manos tienen el poder de ampliación de un lente, como una bola de cristal. Estas obras se centran en la transparencia y la idea de observatorio/laboratorio; pensandolas para ver a través de ellas, reconociendo algunos elementos en su profundidad.
En estos trabajos existe una dualidad entre superficies bidimensionales y tridimensionales. Decidí realizar piezas en resina encapsulando algunos elementos. La transparencia de la resina da paso a la experiencia de otro tipo de cuerpo, que lo que se vea a través de ellas se transforme según las diferentes intensidades de la luz solar o la iluminación del espacio; de la misma manera que sus sombras y proyecciones van cambiando de lugar y forma al igual que las lineas de las estructuras metálicas, desencadenando una visión del mundo pensada a través de una fluidez interseccional y sensorial.
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