The Theater of Disappearance – The Geffen Contemporary

Adrián Villar Rojas, Argentina.

 

The Geffen Contemporary – MOCA, Los Angeles, Estados Unidos – 2017/ 2018.
Curators: Bryan Barcena and Helen Molesworth
Fotos cortesía del artista, Kuri manzutto y Marian Goodman Gallery.
Fotos de Studio Michel Zabé

 

Adrián Villar Rojas, presenta en MOCA un proyecto de sitio específico que forma parte de su serie “The Theater of Disappearance “, desarrollada en diferentes museos en el mundo durante 2017 y 2018.
El artista preparó esta muestra con mucha anticipación, realizando un estudio del entorno social, cultural y geográfico de Los Angeles.

El enfoque de Villar Rojas tiene dos vertientes. Primero, antes de comenzar a insertar objetos en un espacio dado, considera las formas en que un espacio puede ser modificado o adaptado en relación con la exposición entrante.
Empleando un agudo sentido de conciencia espacial, considera cómo los visitantes se mueven a través del espacio, su relación con la escala y el potencial afectivo de la iluminación. Esta sensibilidad a la poética del espacio es la base de la práctica de Villar Rojas, y ningún trabajo puede comenzar en un sitio antes de que se tengan en cuenta estas consideraciones, lo que da como resultado modificaciones en el espacio existente.
Las instituciones tienen la oportunidad, a su vez, de reconsiderar el uso de sus propios activos arquitectónicos, filtrados o enfocados a través de la lente de las sensibilidades altamente armonizadas de Villar Rojas.

 

El visitante se convierte en testigo de la entropía de los objetos dispuestos en la sala a medida que se descomponen o se vuelven obsoletos en el transcurso de la exposición. Para Villar Rojas, el visitante llega a la mitad del proceso, en algún momento entre la creación y la descomposición del proyecto.

Aunque la exposición en MOCA podría entenderse razonablemente como escultura, también actúa como la base material de sus investigaciones ontológicas. En un esfuerzo por socavar los términos críticos que a menudo permiten y sostienen el mundo del arte comercial e institucional, como resistencia, reproducibilidad, comerciabilidad y transportabilidad, todo en el proyecto de Villar Rojas está cuidadosamente planeado para mostrar su lado temporal: ¿Qué está condenado a la desaparición? ¿ lo que no puede ser preservado?
Villar Rojas revela esta fragilidad espacial y material para recordarnos la presencia fugaz y minúscula de nuestra propia existencia en el universo.

 

 

El artista transformó completamente el espacio de Little Tokyo, empleando dramáticos cambios arquitectónicos y estéticos. En preparación para la instalación, Villar Rojas pasó una gran cantidad de tiempo explorando las tecnologías utilizadas en los efectos especiales de Hollywood y se sorprendió por la digitalización universal de la industria. Desde su perspectiva, se hace eco de una especie de mundo posthumano dominado por la tecnología, y en respuesta, creó un ambiente táctil y efímero, de otro mundo y totalmente humano.

La madera petrificada de Turín, las columnas estratificadas de Sharjah y los moldes de silicona de Estambul no serán reinstalados como lo que alguna vez fueron, sino que tendrán una segunda vida impredecible. Estos elementos viajarán del “arte” al “no arte” y viceversa al “arte”, reforzando su impermanencia y  nuestra en relación con nuestros intentos de atribuir significados y valores imperecederos al mundo que nos rodea.