Proyecto Cisco

Ricardo Becker, Brasil.

 

Casa de Cultura Laura Alvim –  Rio de Janeiro

CISCO: Cuando elementos, traidos por el viento, interfieren nuestra visión generando  molestia en los ojos.
El título de la muestra es sugestivo. Nos parece alertar contra algo que compromete nuestra mirada, aunque sea temporalmente. El viento arrastra hasta la más pequeña partícula llevandola a nuestros ojos. Tal vez de esta manera sea una de las pocas formas de ver el viento.
La visualización, de manera poética, fue el mayor desafio que el artista se propuso vencer en este Proyecto Cisco.

 

Ningún medio icónico usual (pintura, fotografía, cine, escultura) registra directamente el viento. Sólo su efecto sobre las cosas es visible: nubes que se deshacen en rápido movimiento, árboles que se vierten y balancean, paraguas al revés, cabelleras volando.
En la vida cotidiana la situación no es muy diferente. Las particulas, basuritas, ciscos  (comúnmente la peor experiencia táctil que  se puede tener), hacen que sólo sintamos el viento cuando da  azotes a nuestros cuerpos o vemos  su acción sobre las cosas que afecta.

 

Estos son límites que Becker se propuso vencer en esta muestra, formada a partir de cinco trabajos que exploran diferentes posibilidades de visualización, de lo más invisible de los elementos -el aire -a su manifestación sensorial más evidente, aquella que sólo es posible por medio del viento.

 

El recorrido del Proyecto Cisco se inicia con un vídeo que nos muestra el flujo del viento sobre las arenas de la playa. Montado cerca de este vídeo, un espejo en movimiento hace que el rostro de aquellos que en él se mire, sea visto de manera oscilante.
En la siguiente sala el visitante recibe una ráfaga ininterrumpida de viento (provocada por ventiladores instalados en el interior del Penetrador que ocupa el salón principal)
Finalmente, en la última sala de la galería están dispuestas dos esculturas. Una de ellas realizada con grandes ramas abrazadas al centro por hilos de acero; Otra, un pequeño árbol que testimonia en su configuración escultórica la fuerza que el viento ejerció sobre ella a lo largo de su breve existencia.

Pero es importante que el visitante no pierda de vista que los únicos ciscos que existen, de hecho en este mismo proyecto, son aquellos formados por hábitos artísticos acomodados al sentido común.

 

Fernando Cocchiarale
Curador