Pink Dusts

Daniel Jacoby, Perú.

Antoine Levi, París, Francia – 2019.
Fotos: Aurélien Mole, cortesía de Crisis Galería.

El artista peruano Daniel Jacoby toma como punto de partida el pintoresco centro comercial «Polvos Rosados» de Lima. Compuesto por cientos de pequeños puestos de autoservicio que venden cualquier cosa, desde dulces, ropa, objetos de bazar, hasta DVDs piratas, este popular destino de compras se ha convertido en un establecimiento deslumbrante y gigantesco.

Uno de los intereses de Jacoby radica en el efecto que tienen los elementos decorativos cada vez más baratos, como las tiras LED y los láseres, para crear una sensación de modernidad incluso si las condiciones son precarias.

Polvos Rosados, traducido para encarnar el título de la exposición (Pink Dusts) sirve como referencia para la realización de una serie de piezas de formas delgadas, cortadas en MDF y terminadas en diferentes colores pastel. Los extremos de estas líneas onduladas están vestidas con pantys femeninas, bragas y sostenes, fusionados en la estructura como si fueran fragmentos de maniquíes de un puesto de ropa interior.

Continuando con las motivaciones de su serie de esculturas Sydney, las cuales exploran las técnicas creativas que utilizan las tiendas peruanas para exhibir la ropa de la manera más eficiente en cuanto al espacio posible, Jacoby lleva este nuevo conjunto de objetos para llevarlos literalmente a un nuevo nivel: el techo. Todas las obras de la exposición cuelgan, a diferentes alturas, desde la parte superior de la galería y giran sobre sus propios ejes.

Para potenciar la aspiración de modernidad mencionada anteriormente, Jacoby ha equipado las piezas con tiras de LED, haciendo que el espacio parezca una típica tienda sobrecargada de objetos luminarios, recurso que también le fascina al artista. El resplandor animado de estas «lámparas», que parpadea en colores que cambian constantemente, es coreografiado manualmente desde una centralita por el propio artista.
Para acompañar el ritmo emisor de luz, el compositor, con sede en Bruselas, Charlie Usher ha compuesto la banda sonora de la exposición, quien tocó en vivo durante la inauguración.