Good Look

Ivana de Vivanco, Chile – Perú.

Spinnerei Leipzig, Leipzig, Alemania – 2020
Curaduría: Clara Steppat
Fotos: cortesía de la artista.

La artista chilena-peruana Ivana de Vivanco, presenta su último trabajo en el espacio Spinnerei Leipzig. Grandes lienzos, figuras y objetos configuran la propuesta de la artista, que compone el espacio como un escenario teatral.
A través de su obra la artista reflexiona sobre la artificialidad y lo absurdo de la contemporaneidad, a partir de los comportamientos y interacciones sociales frente a los nuevos medios, las redes sociales y la vida cotidiana.

» Vivimos en una era en la que cada sujeto tiene la posibilidad de escenificarse a la velocidad de la luz: los teatros se han, pues, multiplicado. Basta echar un vistazo a los medios sociales más populares, como por ejemplo Instagram, para comprobar que hoy en día cada persona es poseedora de una colección de máscaras. Sólo la palabra Facebook (libro de caras) implica la presencia de un escenario, sobre el cual, como quien pasa las páginas, rostros y rostros son puestos en exhibición frente al público. El tema de la máscara –de aquellas evidentes que llevamos puestas sobre el tablado, pero también de aquellas que están adheridas a nuestra piel y que portamos en nuestro día a día casi sin darnos cuenta– es central en mi trabajo. La imposibilidad de leer un rostro con certeza, de comprender plenamente al otro y de saber dónde comienzan y terminan las mascaradas, es un eje temático de todas mis pinturas, dibujos, instalaciones y esculturas.» añade la artista.

Texto de Clara Steppat:

Las obras de la artista chileno-peruana Ivana de Vivanco se revelan frente al espectador con un realismo agudo. Ellas examinan diversas facetas de la existencia humana a través de una expresión hiperbólica del color, de metáforas y de referencias socio-históricas. Con un ritmo pictórico diestro y lúdico –a veces suave y meticuloso, a veces vivaz– la artista crea en sus pinturas densas escenificaciones teatrales, en las que varios sujetos comparten el espacio. Las escenas son serias e irónicas al mismo tiempo. En ellas, de Vivanco trata asuntos sociopolíticos de género, sexualidad, familia y comunidad, así como la historicidad de dichos temas. Estos son situados en el presente a través de colores intensos, del alto contraste, y también a través de la anatomía de los rostros de los personajes y de la composición. Estos elementos en su conjunto, especialmente los dos últimos, dejan oír un eco del arte barroco.

Los pequeños retratos, que recogen algo de la estética del collage y que a primera vista resultan graciosos, muestran, al mirarlos atentamente, la investigación que la artista ha realizado en torno a la im/posibilidad de leer certeramente el rostro y las expresiones faciales del otro. La visualización de diversos procesos pictóricos, de las capas que se cubren unas a otras y de la intercambiabilidad de las partes de la cara (como en la serie de instalaciones de grandes rostros en la pared) despierta en el espectador no sólo curiosidad, sino también un estremecimiento ante la dificultad para interpretar la realidad de los rostros. Así, las fantasías e imágenes propias, que superan la visión cotidiana, se proyectan en las pinturas y ante este proceso trascendente de percepción, el visitante se ve a sí mismo reflejado en las obras como en un espejo.

La exposición Good Look le reclama al espectador que observe, pero también que se deje observar por las pinturas y por las personas que lo miran desde adentro del cuadro. Al mirar atentamente, el observador descubre en las obras imposibilidades, desproporcionalidades, ocultamientos y mezclas de cuerpos y de rostros, que lo confrontan inevitablemente con experiencias propias de alienación e inquietud. Sin dejar el humor característico en sus obras, Ivana de Vivanco abandona sucesivamente el lienzo y plantea con Triple Topless Virgin, su escultura visual-táctil, una doble pregunta: aquella que indaga por la visión y corporalidad del destinatario en la sala, y aquella que interroga por lo que realmente hace que una exhibición se vea bien (looks good).