El dedo pulgar es el que ejecuta

Genietta Varsi, Perú.


GINSBERG + TSZU, Lima, Perú – 2018.
Fotos cortesía de la galería.


La artista Genietta Varsi presenta un conjunto de trabajos que hacen referencia al entendimiento del cuerpo humano como una suma de sistemas y procesos que afectan los unos a los otros. De esta manera nos traslada a la sala de exposición transformada en un laboratorio de experimentación donde grandes instalaciones de aluminio con hilos de cobre y mesadas con diferentes artefactos de exploración, se articulan con dibujos y gráficos que simulan ser entre manuales de instrucciones y notas científicas.


“El dedo pulgar es el que ejecuta“ extrae, de manera poética, los conceptos del sistema capitalista y como estos corrompen o intervienen en nuestro sistema humano.
Genietta Varsi ha sido la ganadora de la beca Artus para asistir a la residencia Delfina Foundation en Londres de enero a marzo del 2019.

Esta residencia es una plataforma de conexión internacional para  artistas, curadores y pensadores; brindando un espacio para la experimentación y discusión de ideas alrededor de la práctica artística.




El dedo pulgar es el que ejecuta por Genietta Varsi

 

El dedo pulgar es el que ejecuta, el encargado de coagulaccionar al sistemainternacionaloco y sulfatacar las vitaminas D, B, Cer.

 

Esta exposición es una mirada al cuerpo humano como una suma de sistemas y procesos que se afectan los unos a los otros. Cuerpos manipulados / manipuladores, productos / productores, consumidores / abastecedores, contenedores / contenidos. La materia va cambiando de forma y estado, condicionada y condicionando a su entorno.

 

El cuerpo humano en la cultura occidental se caracteriza por estar sometido a dos tendencias esenciales: la automatización y el ocultamiento. Estas son programadas por estructuras de poder que regulan la manera en la que el cuerpo se entiende y desenvuelve en el día a día. La automatización y el ocultamiento ya están materializados en la carne y evidencian el control sobre los individuos.

 

Automatización: Sistemas de sistemas. Tanto nuestros cuerpos como la sociedades son máquinas compuestas por múltiples partes diseñadas y organizadas para garantizar un funcionamiento óptimo. En la sociedad capitalista actual, los sistemas funcionan en base a la automatización, con el objetivo de ser rentables. Sistemas de producción y reproducción. Nuestros cuerpos son productos, productores y consumidores. Avanzan. Ejecutan. Se multiplican y se eliminan. Producen y son producidos. Consumen y son consumidos. Entran e ingieren. Salen y expulsan. Son materia que moldea y que es moldeada. La materia que pasa a través de ellos los alimenta, los modifica y ésta es también afectada. Sistemas inter-afectados, sistemas ininterrumpidos, sistemas retroalimentados.

 

Ocultamiento: La realidad es una trama sólida de hábitos y rutinas que se han ido tejiendo en el tiempo- espacio hasta convertirse en actos, conductas o gestos familiares y naturalizados. A través de la pedagogía y la repetición el cuerpo es disciplinado y domesticado. Debido a la incansable reiteración de conductas, el individuo se acostumbra a ellas hasta que sus orígenes son olvidados. Es decir, lo que cada cuerpo es y cómo se desenvuelve es una construcción elaborada por sumas de coreografías y escenarios; construcciones que simulan un orden y que ocultan un tiempo. Las conductas que imponen las estructuras de poder sobre los individuos tienden hacia el ocultamiento y control del cuerpo material. A través de tecnologías y símbolos se define la manera en que nos enfrentamos a la corporalidad. Las manifestaciones orgánicas del cuerpo son privatizadas y ocultas. Todo acto que revele el sistema interno del cuerpo o su temporalidad es ridiculizado o causa humillación. La cotidianeidad es una lucha contra el propio cuerpo, ahí se anestesian los síntomas de las necesidades materiales. Esta desaparición es interrumpida en momentos de tensión como el dolor o el placer, donde la carne recobra su sentido.