Diálogo con el Patrimonio

Ariadna Pastorini, Uruguay & Verónica Romano, Argentina.

 

Museo de la Cárcova, Universidad Nacional de las Artes.
Buenos Aires, Argentina – 2018
Fotos cortesía de las artistas.

 

“Mis cuerpos en la Cárcova son como una declaración de tiempo, en su materialidad, concepción metafórica y realista. Es como mostrar la historia desde otros puntos. El plástico contra el yeso. La fuerza contra el vacío. Esculturas parecidas en sus colores originales, parecidas en su duración, parecidas en su valoración o descuido.”

Ariadna Pastorini

 

 

“Mi obra habla de la falta, lo que no está, lo que está oculto, perdido… de lo incompleto. Habla de la belleza de la falta, de reconciliarnos con la imperfección. El diálogo con la Academia es el diálogo con el canon, con la perfección, con el ideal. Yo le propongo, le acerco: el fragmento, para que surjan preguntas, tensiones, oposiciones… y comencemos a charlar.”

Verónica  Romano

 

Ariadna Pastorini interviene la Sala de Arte Griego con un gran friso con sus esculturas textiles, blandas, contrapuestas a las del patrimonio. La réplica del “David” de Miguel Ángel, ubicada en la Sala Central dedicada al Arte Renacentista y Gótico se verá interceptado por una obra realizada especialmente para esta ocasión.
Verónica Romano, en la Sala de Arte Egipcio, presenta su instalación “La travesía de la momia”.
En el Hall central, bajo los trazos de la cúpula de Miguel Angel (obra de Augusto Zanela), retoma las formas de la cúpula en una instalación de vidrio esmaltado y yesos blancos, fragmentos de cuerpos que expresan tanto la fortaleza como la fragilidad de la materia.
La muestra está acompañada con los textos poéticos de Noelia Rivero en un diario fanzine que recupera el dialogo de las artistas.

 

La instalación de un diálogo

 

El proyecto funda su base en instalar un diálogo entre obras. Salirse del carril de la cita y la catalogación en determinadas corrientes y darse la posibilidad de tejer un discurso in situ, específico. Las obras de las artistas buscan entrar en diálogo con el patrimonio del museo, generar tensiones, encuentros, contrastes y un nuevo espacio relacional. Ese espacio será una tercera obra, en algún punto efímera, azarosa, en la que el montaje de distintas materialidades formará una especie de limbo, de formas sobre formas que permitirán pensar acerca de la concepción de la construcción. Además, entre las obras del patrimonio y las de Pastorini y Romano habrá un salto temporal, una anacronía devenida convivencia metafórica: un salto poético, una fuga salvaje de los órdenes y las temporalidades tradicionales para recorrer el museo.

 

La poesía de Noelia Rivero interviene las márgenes del tradicional escrito curatorial, dialoga con la obra, pero encuentra su existencia en un lenguaje autónomo. Es un diálogo más al que ha sido invitada. Además, articulando breves entrevistas con las artistas, integra textos a esta publicación como rastro del encuentro de las dos escultoras.

 

Subrayar el diálogo entre artistas es pensar en el origen artesanal y comunitario del arte, lo que une, lo que puede unir, la técnica ajustada al contexto (el patrimonio del museo) y la serie indisciplinada, creadora de recorridos impensados, en la confluencia de temporalidades, espacialidades, palabras y formas.