Deterioro y poder

Carmen Argote & Mandy El-Sayegh, Colombia.

 

Instituto de visión, Bogotá, Colombia – 2018.
Curadora: Beatriz López

 

Deterioro y Poder se ensambla en el marco de un conjunto de experiencias, ideas e imágenes de la estancia de las artistas en Bogotá y su relación personal con el desplazamiento. A partir de una idea tan vaga pero potente como la memoria, ambas generan una topografía en la que se traducen sus intereses y trabajos previos entorno a la presencia del cuerpo y la remanencia de los recuerdos en una dimensión poética.

 

En el caso de Carmen, cuya obra se origina en las pasarelas del mercado de Paloquemao, su presencia en Bogotá se trasmuta en obras que se encuentran en constante negociación entre el paisaje natural y el paisaje arquitectónico de la ciudad. El proceso de pintura con aguacate y su transformación de fruta en descomposición a tinta expone un proceso en el que una materia corrupta adquiere una dimensión metafísica y se re-define en un nuevo contexto.

 

“(…) Me inclinaba a trabajar con materiales naturales debido a la tensión que sentía entre la montaña y la arquitectura de la ciudad. Quería una forma de acceder a la naturaleza a través de la traducción humana. La extracción de color se convirtió en la representación visual de esa traducción.

Las esculturas son en cierto modo, mi propia traducción del paisaje, que coincidentemente expresa colores similares como el mapa topográfico y su representación de las diversas elevaciones en el paisaje circundante. La estructura de aluminio que se basa en una caja de cartón, evoca ideas de estética arquitectónica de estilo internacional encontradas en Bogotá, ideas de industrialización, modernización y función. Cosas que veo traducidas de sus versiones europeas a algo claramente latinoamericano. Las macetas, la tela (lienzos) y los materiales naturales rodean esta forma. Creo que estas esculturas representan mi propia versión del mapa topográfico de Bogotá” Carmen Argote.

 

Mandy, por su lado, propone una correspondencia entre el territorio de Palestina en constante convulsión y el clima social de Bogotá, en el que la modernidad y complejos sistemas de ruralidad se encuentran en permanente confrontación. A partir de una relación compleja con su herencia árabe, que se manifiesta en una serie de caligrafías, la artista cuestiona las relaciones de poder en los territorios ocupados de Palestina y las patologías de los cuerpos.

 

El deterioro, entendido como un movimiento natural en el que los cuerpos se encuentran en un proceso constante de transformación, da origen al título de esta muestra en la que nociones como empoderamiento y descolonización se hacen presentes a partir de un vocabulario escatológico.

 

La materia en estado de crisis se trasmuta y adquiere nuevas dimensiones. En la obra de Carmen, los vegetales son sometidos a procesos de alteración química para convertirlos en pigmentos y en el de Mandy, la cercanía de los órganos y fragmentos de cuerpos inertes se transforman en abstracciones que evocan mapas de territorios.