Denise Treizman

M E N  Gallery. Nueva York, Estados Unidos – 2017 /2018

 

Compuesto de los fragmentos de objetos cotidianos que la artista encuentra y crea, las obras de Denise Treizman se entrelazan rutinariamente con las disciplinas de escultura, dibujo, pintura y collage. Treizman reutiliza los materiales dentro de sus gestos artísticos, un proceso de reciclaje repleto de la misma medida de intención y azar.
Inspirada  por el deseo de combinar la intuición con una metodología sistémica, la artista ha creado un gran tapiz escultórico, tejido con hilos, telas y objetos encontrados.

 

Este trabajo de textura y diseño se instala en configuraciones que respondan de forma única al pequeño diseño espacial  de la galería M E N.
Expuesto públicamente aquí por primera vez, la artista invita a los espectadores a interactuar de cerca y de una manera íntimamente personal con este trabajo en capas y laborioso.

 

El trabajo de Denise readapta los objetos encontrados y listos que encuentra espontáneamente.
Estos materiales se vuelven parte de las esculturas junto a sus historias y ex funcionalidades.
“Sin una narración específica, pero que contiene restos reconocibles que insinúan una historia, mis composiciones existen como abstracciones desconocidas. Concebido de una manera lúdica e intuitiva, el trabajo examina ideas de informalidad, improvisación y nuevas formas de ensamblaje abstracto,” explica la artista.
La construcción de los objetos, es un proceso de composición guiado por el azar, donde las texturas, colores y formas convergen en un mismo espacio para dar nacimiento a la escultura final.
La artista hace hincapié en los excesos de la sociedad y su cultura, en un contexto donde todo es descartable y de uso inmediato.  Esto resulta un recurso para conseguir su materia prima pero a la vez es una crítica a la sociedad de consumo y la constante acumulación de necesidades materiales con fecha de vencimiento.

 

“(..) Intento poseer objetos que yacen en la tierra de nadie: públicamente abandonados pero no reclamados y pasados ​​por alto por la mayoría de las personas. Improviso y juego, dejándome sorprender por los materiales y sus infinitas combinaciones posibles. Al trabajar tanto en la calle como en el estudio, examino cómo los fragmentos inútiles pueden transformarse en experiencias artísticas inesperadas.”