Dampcloot

Rodrigo Hernández, México.

Galerie Fons Welters, Amsterdam, Paises Bajos – 2020
Fotos: cortesía de Galerie Fons Welters.

El mexicano Rodrigo Hernández presenta su trabajo en Galerie Fons Welters con una exhibición titulada «Dampcloot» haciendo referencia a una palabra holandesa del siglo XVII acuñada por el matemático e ingeniero flamenco Simon Stevin (1548-1620) para traducir el latín «vaporum sphaera», término con el que Galileo refiere a un «reino vaporoso». La palabra «dampcloot» sólo se usó brevemente y finalmente fue reemplazada por el término actual de «atmósfera», después de que otros autores la llamaran «eercloot» y «dampkring», entre muchos otros nombres. Stevin, sin embargo, tenía una preferencia por la forma en que diferentes palabras y partículas cortas, específicamente en holandés, podrían unirse para formar nuevas palabras para describir conceptos que aún no forman parte del canon científico. Para Stevin, lo más importante de «dampcloot» era su efecto fonético y potencialmente visual y no tanto su claridad o precisión científica. Principalmente pretendía estimular la imaginación, provocando encuentros entre las imágenes y la creación de significado.

El enfoque de Stevin en este caso es similar a la forma en que trabaja Rodrigo Hernández. Con la misma afinidad poética por las nuevas palabras y su intrínseca ambigüedad, compone obras e instalaciones que buscan flexionar ideas y construcciones preexistentes. Pensar en el nombre de la atmósfera es un buen caso para probar esto, ya que invoca un deslizamiento continuo de significado entre lenguajes y narrativas, y trae a colación la idea de fluidez. La atmósfera “nos envuelve y nos penetra. Más que un contenedor absoluto, es la agitación de todo ”, dice el filósofo italiano Emanuele Coccia. Hay infinitas formas de unir ideas e imágenes, y Hernández fomenta diferentes posibilidades que estimulan aún más la imaginación, sin embargo, se abstiene de elaborar una trama totalmente coherente.

Estas polinizaciones cruzadas tienen lugar no solo al pensar en la atmósfera, sino también en Dampcloot, la presentación en la galería. Las esculturas abiertas de papel maché de colores brillantes se colocan juntas en un pedestal, lo que significa que a veces se oscurecen parcialmente entre sí. Pero gracias a sus diferentes formas abiertas, también ofrecen nuevas perspectivas; las formas pueden fluir entre sí y crear nuevas imágenes, en una composición donde no existen fronteras reales o estables entre sus partes. Este desbordamiento de elementos entrelazados también aparece en los dibujos de Hernández, que podrían verse como variantes bidimensionales de las esculturas. Juntos crean una especie de red en la que la imaginación establece relaciones mutuas para experimentar el todo.