Brujas

Aileen Gavonel, Perú.



Paiján, Trujillo, Perú – 2018
Curandero / Curador: Gerardo Chávez-Maza
Fotos cortesía de Paiján.

 

 

Paiján es una localidad que se encuentra a 63km de distancia de Trujillo en el norte del Peru. También es el nombre con que Gerardo Chávez-Maza ha bautizado un espacio que concibe la práctica curatorial del arte contemporáneo en relación al imaginario mítico de su contexto.
El norte de Perú es reconocido por el curanderismo, entendido como el método médico-mágico de sanación tanto de males físicos como espirituales. Desde las culturas precolombinas hasta el día de hoy, este mecanismo mágico ha sido fundamental para la comprensión de nuestro cuerpo y vida.

 

Paiján concibe la praxis curatorial a partir del proceso mágico de la curandería, tanto en el discurso como desde lo conceptual en el planteamiento de los proyectos presentados.
Busca articular diversos proyectos donde el intercambio y diálogo también podrían trascender el espacio físico de exposición. Tiene como objetivo ser un puente entre artistas y curadores locales, nacionales e internacionales.

 

En diálogo con su fundador y curador, Gerardo Chavez-Maza, nos comenta qué lo motivó a fusionar conceptos y prácticas del arte y lo místico en un mismo espacio: “Me interesa investigar las capacidades de los procesos rituales y mágicos dentro de la misma lógica de la práctica curatorial. El norte del Perú es cuna del curanderismo y digamos que etimológicamente hay un eco entre ambas prácticas y eso es precisamente lo que me inquieta conceptualmente.  Es ir más allá del sistema racional de relaciones, es pensar en esto como una herramienta desde la que se aborden los proyectos presentados tanto en el trabajo con los artistas como en las estrategias de mediación.” 

 

El primer proyecto de Paiján es la exposición BRUJAS de Aileen Gavonel, donde Gerardo Chávez-Maza articula como curandero – curador.
BRUJAS es una exhibición-ritual que asume desde los arquetipos propios de la feminidad, la reafirmación del ser mujer construyendo una nueva narrativa. Dejando de lado cualquier parámetro o exigencia, se ha encontrado una bruja atemporal: capaz solitaria o misteriosa, sin duda hechicera y encantadora, pero en búsqueda de lo auténtico, de su propio lenguaje, de La Libertad. “Soy bruja por que tengo el poder de ser y hacer lo que quiera” – La bruja de Paiján.

 

En palabras de la artista Aileen Gavonel Brujas es una recuperación del cuerpo femenino desde lo femenino. Se plantean diversos elementos arquetípicos populares utilizados para representar la feminidad, tales como la tierra, las vasijas contenedoras. Todo es cerámica, y es esta misma la que permite construir una historia atemporal. Estas toman como referencia las estructuras matriarcales del Perú prehispánico, por ejemplo La dama de Cao, gobernante Moche y seguramente gran sacerdotisa, pero también dialogan con objetos construidos bajo un imaginario que parte de la mitología occidental, la religión católica, hasta incluso objetos rituales de uso contemporáneo como pastillas anticonceptivas o vibradores. Es una reafirmación de rol de la mujer en la actualidad, dueña de su cuerpo, no solo una mujer vasija, ni pasiva, ni sumisa, sino más bien activa, libre, imperfecta, seductora y poderosa.

 

Sobre este trabajo Chávez-Maza agrega “ (…) Este proyecto no solo encuentra el lado “místico” porque se toca de alguna manera el tema de la brujería sino también por los elementos de proceso y planteamientos previos a su realización. Por ejemplo, los adobes sirven como soporte para las piezas. Estos son tanto el elemento constructivo de culturas precolombinas como también soportes museográficos modernos en museos arqueológicos en el Perú y queríamos abordar este discurso. El mural fue hecho con una mezcla de tierra cercana a la Huaca del Sol, una pirámide de barro en la ciudad de Trujillo, perteneciente a la cultura Moche.  La noche misma de la inauguración un arqueólogo asistente nos regaló dos pallares moche que decidimos ubicar como ofrenda junto a las piezas de cerámica. La sala de exposición tiene un aroma a rosas, hay un tazón que guarda esta esencia. Creo que lo interesante es seguir investigando la implicancia cultural y procesual de estas prácticas, de su sentido y los elementos que la componen para aplicarlas dentro de la especificidad de cada proyecto.”

El proyecto generará un documento a modo de publicación con la intención de complementar la propuesta con textos curatoriales, que contextualicen y aborden conceptualmente lo planteado por la artista, como también una intervención del arqueólogo responsable del complejo El Brujo y descubridor de la Dama de Cao y el credo completo comisionado a Laura Fava (Italia).

Los proyectos desarrollados en Paiján buscan articular diferentes voces y sumarlas dentro del proceso expositivo. De esta manera, diversas capacidades artísticas plantean maneras alternas de acercarse y dialogar con el proyecto del artista.
En esta ocasión, Laura Fava (escritora italiana) ha escrito un credo de iniciación que ha acompañado las acciones performáticas que la artista ha realizado y realizará dentro del espacio.

 

No hay primera sin segunda

No hay primera sin segunda

No sabes pequeño y oscuro amor

Lo que tienes en tu piel

Muchos más caminos que la luna

puede ver

Lo siente

La mayor parte del tiempo

Como ellos dicen tamborileo

Pero ella es tan ligera tan lejana

A veces simplemente no la sientes

Mantén tu ser frágil y gentil

para otras trampas

Nunca sabes lo que puedas necesitar

En tu lista negra de shopping

Abre tu boca

Si puedes, tú puedes (tamborileo)

Haz un llamado a tus caminos

pasados y futuros

A ti

En ti

Hasta que te olvides de tu piel

Tan hermosa y nacarada

Pon tu tazón de barro

En cualquier esquina de la casa

Aún no lo laves

Úsalo como un pequeño pozo de

futuras posiones

Cuando termines ellos lo llamarán

lluvia

Vas a llevar puesto un lindo vestido

Y te los tomarás

Aquí tu sagrado embrujo comienza

Incluso si no suena sagrado,

Será para ti

Cuando te convertirás en criatura?

Pensaste que nunca la conocerías?

Un cuerpo recubierto en tierra

Sobre sabanas recién cambiadas

Con fragancia de flores falsas