Blossoming Carcass

ASMA, Ecuador.

Make Room, Los Angeles, Estados Unidos – 2019.
Fotos: Yubo Dong cortesía de Make Room Los Angeles.

El dúo artístico ASMA, integrado por Hanya Belia y Matias Armendaris, presenta su reciente trabajo en la galería Make Room. La exposición ofrece la continuación de la búsqueda experimental, sensacional y corporal del dúo acerca de cómo los objetos entran en conversación con el mundo que habitan. Blossoming Carcass (Cadaver Floreciente) presenta una serie de esculturas, pinturas e instalaciones a partir de la metáfora del exoesqueleto. Haciendo eco de un lenguaje fantástico,  este proceso de ¨muda de piel¨ como transformación poética, habla de la experiencia humana de dejar ir, de hacer luto y de revivir: un proceso similar al que realiza el insecto al dejar atrás su exuvia para crecer en tamaño. 

La práctica colaborativa de lxs artistas habilita la coexistencia de las diferencias. En este nuevo cuerpo de obras, un espacio imaginario conecta una serie de narrativas personales acerca de la muerte y el amor. Tanto los elementos imaginarios como los reales se fusionan en lo material y lo figurativo, transformándose en un tercer espacio – un poema acerca de un cadáver que florece como continuación de la vida después de la muerte. En este lugar abandonado, el crecimiento continúa, y los vestigios de una vida natural previa mutan en nuevas formas. 

Una criatura larga y gris se extiende a través del espacio de la galería como una serpiente que se eleva con sus fauces abiertas. Emerge desde muy atrás, a través de una pequeña ventana enrejada que conecta dos aéreas diferentes. Detrás de esta ventana hay una habitación con su piso cubierto por arena donde se origina el otro extremo de la criatura gris, recostada sobre la arena, habitando así ambos espacios. Un péndulo con forma de flor esta suspendido en el centro de la habitación, moviéndose sutilmente y dejando su marca en la arena. La escultura del péndulo esta moldeada en bronce y asemeja a un dibujo plano. Hojas de té están suspendidas en resina, imitando un adorno vitral. Como una abstracción de un reloj de arena, la escultura se convierte en una copia de su propio movimiento sobre la impermanente superficie de arena. La escultura también funciona como un contenedor que alberga hojas en diferentes estados de descomposición, generando un proceso de cultivo. En un rincón de la habitación, un bowl oscuro, de forma orgánica, contiene agua turbia con musgo acuático y una figura tipo organismo que aparece desde el fondo y a través de los sedimentos. 

Blossoming Carcass narra la historia de una skeleton keeper viviente y su relación con las criaturas a su cuidado. Fragmentos de esta narrativa se combinan con una interacción matérica que oscila entre cualidades esculturales y pictóricas. En esta conjunción, el exoesqueleto es un intercambio entre la estructura y la superficie, una coexistencia entre dos estados. Un delicado sentimiento de alteridad viene desde adentro, evocando una sensación familiar, vinculada a la similar capacidad humana para la transformación. El proceso de muda toma lugar lentamente, y sus remanentes ocupan el espacio en una quietud aparente.