Art Lima 2019 / Entrevista a Rochi del Castillo & Gerardo Chávez-Maza

Cobertura especial


La séptima edición de Art Lima se desarrollará del 4 al 7 de abril en la Escuela Superior de Guerra del Ejército del Perú.
Art Lima apuesta al desarrollo de la escena local en un contexto internacional impulsado por la reciente participación de Perú como país invitado a la feria ARCOmadrid, la cual sirvió como plataforma para visibilizar la multiculturalidad y diversidad de voces y representantes de la escena de arte peruano.

Durante cuatro días se exhibirán las propuestas de 58 galerías y 30 instituciones de América Latina, Europa y Estados Unidos ofreciendo simultáneamente una amplia variedad de actividades entre conversatorios, premiaciones, reconocimientos y exposiciones paralelas que dinamizarán la oferta cultural de la ciudad, fomentando sinergias entre las instituciones y agentes que forman parte de la Industria Cultural del país.

La feria se organiza en Sección Principal, donde se encuentran las galerías con mayor trayectoria y consolidación; Plataforma a cargo de la curadora Fabiola Arroyo (Venezuela), la cual contará con galerías jóvenes y proyectos auto-gestionados y Projects bajo la curaduría de Dorothée Dupuis (Francia) que presentará proyectos de artistas realizados a partir de su investigación en programas de residencias del Perú y del mundo. La propuesta se completa con la sección Área, donde Gerardo Chávez-Maza (Perú), curador general de la feria, propondrá seis instalaciones en los espacios públicos del recinto ferial.

Rochi del Castillo, directora de Art Lima, y Gerardo Chávez-Maza, su curador general, nos anticipan algunos detalles para contextualizar esta séptima edición:

Rochi del Castillo

Entre Art Lima 2018 y la edición 2019 han ocurrido dos hitos trascendentales para las artes visuales del Perú; la realización del primer Gallery Weekend en Lima y la participación de Perú como país invitado de ARCOmadrid. ¿Quieres contarnos cómo han sido estas experiencias?

Rochi del Castillo: La experiencia en el Gallery Weekend 2018 fue muy estimulante pues no sabíamos cuál iba a ser la reacción del público y fue sorprendente, participaron casi 20 mil personas por los recorridos demostrando su interés por acercarse al arte. Por otro lado, fueron 42 los puntos que  se activaron evidenciando el movimiento galerístico y la oferta cultural de Lima.
Estoy segura que ARCOmadrid marcará el inicio de una nueva etapa de internacionalización para las artes visuales contemporáneas peruanas.
Nos hemos sentido muy orgullosos con lo presentado al interior de la feria y en las paralelas.

Art Lima GW ha tenido como objetivo visibilizar y facilitar, a partir de una programación integral, los diversos espacios, galerías e instituciones de la ciudad. ¿Cómo ha sido la respuesta del público ante esta propuesta?

La promoción del arte y la cultura deben ser parte de la política de Estado y creo que el primer logro de la invitación fue el apoyo de las autoridades en un proyecto de esta naturaleza. La participación peruana en ARCOmadrid llegó a ser declarado de “interés nacional” sentando un precedente muy importante.
El segundo, el reforzamiento de vínculos institucionales entre los diferentes agentes peruanos que constituyen su sistema del arte.
El tercero, la calidad de los contenidos y rico imaginario de nuestrxs artistas contemporáneos quienes convocadxs por diferentes iniciativas en la feria y en las paralelas mostraron su gran nivel.

Desde el año pasado, Art Lima ha implementado un Programa de Promoción de Coleccionismo Joven, ¿se han logrado identificar avances en este año transcurrido en relación a nuevxs coleccionistas?

Rochi del Castillo: Este año desde Art Lima se están identificando piezas de valores menores a 3,000 dólares que serán identificadas con un sticker para hacer visible su precio ante el público.  El coleccionista peruano recién tiene acceso en su territorio a obras de grandes maestrxs como artistas contemporáneos gracias a Art Lima abriendo posibilidades de compra que antes no tenía.
El fomento del coleccionismo viene acompañado de programas educativos y de normas legales de apoyo al sector. Y en eso ya estamos trabajando también.

Gerardo Chávez-Maza

Desde Art Lima Feria y Art Lima GW han generado una propuesta inclusiva que integra a proyectos auto gestionados y alternativos, ¿Cómo interpretas la escena artística emergente de Lima?

Gerardo Chávez-Maza: Fué muy interesante la experiencia del Gallery Weekend, porque nos dimos cuenta que había tanto una necesidad como una expectativa de crecimiento y de formalización de parte de algunos espacios autogestionados que tenían la voluntad de articular un programa constante de exposiciones y formalizar la galería en términos de contenido y de propuesta.
Inicialmente creíamos que sólo iban a participar 12 espacios y al final hubo un gran interés por parte de espacios autogestionados y colectivos de artistas, que invirtieron muchísimo para hacer pop ups en diferentes lugares. Esto fué muy interesante ya que fue una oportunidad para ver otro tipo de producción que se está realizando en la ciudad de Lima y no necesariamente de recorrido hegemónico. Creo que esto fué determinante para la curaduría de la sección plataforma de Fabiola Arroyo, porque nos dimos cuenta que el espectro que cubría muchas veces en las secciones jóvenes, sigue estando muy parametrado hacia una estética avanzada que posiblemente deja de lado otras voces, discursos o expresiones artísticas. Cómo congenian estas diferentes perspectivas en una sección joven es quizás lo más importante y difícil de hacer ya que el público limeño es muy diverso por lo que se buscará generar interés para todos.

Este es tu segundo año como curador de Art Lima ¿Qué novedades se pueden esperar en esta nueva edición de la feria?

Gerardo Chávez-Maza: En una primer plano, este año hemos tenido algunos nuevos enfoques en la Sección Institucional, la cual se encuentra en esta nueva edición reunida en un mismo sector, en el segundo piso, donde se presentan proyectos de instituciones privadas y auspiciadores, buscando no mostrar a estos como una presencia de marca, sino más bien fomentando el compromiso con el desarrollo de la cultura a través de los contenidos que puedan ofrecer. Para esto hay diferentes experiencias que las marcas han planteado a instituciones, al Ministerio de Cultura, escuelas de arte como Corriente Alterna y la Escuela de Bellas Artes, entre otras, quienes han desarrollado exposiciones y diferentes contenidos.
Entre ellas encontramos la exposición con artistas graduadxs de la Promoción del Centenario Bellas Artes o la misma Escuela Militar, quienes son nuestros anfitriones, que han hecho una investigación y exposición sobre pintura histórica sobre la guerra del Pacífico, el Jockey Plaza ha hecho un trabajo con artistas emergentes sin representación de galería, El Comercio ha presentado una propuesta de mucho diseño, entre otras. Lo interesante es ver cómo estas marcas e instituciones han encontrado un espacio de diálogo en el formato de una feria de arte contemporáneo.
En un segundo plano hay dos homenajes a Joaquín Lopez Antay, quien fue Premio Nacional de Cultura en 1979, es un artista popular muy debatido en la época y también un booth por la galería Henrique Faria en homenaje a Gloria Gomez Sanchez, artista conceptual desvalorizada en su época de los años 70 en el Perú.
Hay una intención de incluir y de romper esa rigidez en cuanto a la aproximación que tienen las escenas del arte y ver el arte contemporáneo no sólo como una corriente que adopta la visión eurocéntrica, sino, cómo vemos lo contemporáneo desde nuestras raíces y desde nuestra propia producción de identidad. Esto es algo que la feria siempre intenta hacer en relación a las galerías nacionales que son las que más han entrado en este discurso, de empezar a hablar no sólo del arte contemporáneo como una historización desde occidente sino, cómo vemos esa transversalidad de la identidad cultural de Latinoamérica, y de cómo hablamos del sur desde el sur.

Art Lima presenta nuevamente la sección Projects, en esta oportunidad curada por Dorothée Dupuis, donde se presentan proyectos de artistas realizados a partir de la investigación en diferentes programas de residencias del mundo. En tu opinión, ¿Qué incidencia tiene la experiencia de participación en Residencias en la trayectoria de un/a artista?

Gerardo Chávez-Maza: Lo más importante es que conforman espacios de diálogo. Las residencias pueden tener enfoques diversos pero siempre van a ser experiencias muy nutritivas para lxs artistas por que se enfrentan a un entorno nuevo. Las residencias de las que estoy más entusiasmado son las residencias que brindan marco teórico para la investigación, es decir no sólo brindan el espacio de producción y de intercambio con otros actores o agentes sino que tambien articulan una red que hace posible cierta investigación, en especial sobre el contexto al que se están enfrentando. La directora de Art Lima, Rochi del Castillo, tiene una residencia en el norte del Perú, precisamente en Trujillo y esta brinda un premio de residencia a un artista en el marco de la feria. Este también es un ejercicio  curatorial en el marco de la feria. El año pasado, Otto Berchem realizó algunos viajes a Trujillo y Chiclayo, intercambiando conocimientos recíprocamente con historiadores, arqueólogos, gente del lugar y en Art Lima 2019 tendremos oportunidad de ver parte de los resultados de esta investigación. Creo que se debe de hablar más allá de la incidencia en la trayectoria. Creo esto por que las participaciones en residencias pueden pasar en cualquier etapa de la vida profesional de un/a artista, emergente, media carrera, consolidadx. Los intereses son diferentes. Sin duda, hoy en día, todas las oportunidades que tienen artistas jóvenes tiene un impacto bastante positivo en su internacionalización.

Conocemos tu interés por expandir el foco del arte contemporáneo más allá de la ciudad de Lima. ¿Qué propuestas se pueden encontrar en otras regiones del territorio peruano?

Gerardo Chávez-Maza: El foco está principalmente en los espacios de residencia que se han generado:  en el Cuzco, en Chachapoyas, en Trujillo por ejemplo, solo por mencionar algunas de las más consolidadas. Imagínate, una triangulación perfecta entre costa, sierra y selva. Estos espacios, sin embargo, no son espacios de mediación y su grado de incidencia cubre un área bastante inmediata. Desde hace 4 años se realiza en Trujillo el Encuentro Nacional de Artes Visuales, evento revolucionario y reivindicador de una ciudad que fue denominada capital de la cultura, cuna de bienales. Y aunque faltaba mucho por hacer y por corregir, por lo menos existía y podía ir formándose, sin embargo, hoy no se sabe si seguirá en pie. El año pasado inauguré el primer espacio o plataforma de arte contemporáneo al interior del país, en Trujillo. Paijan, pretende articular el imaginario del norte del Perú con la producción contemporánea, tanto local, nacional o internacional. Es un espacio autogestionado y este año tendremos 3 proyectos.