Argentina Performance Art

Natacha Voliakovsky, Argentina.

Natacha Voliakovsky se define como activista, artista visual y de performance política. Su trabajo, crudo y visceral, está marcado por su interés en desafiar límites corporales y discursivos que nos afectan como sociedad y como individuxs.

La conciencia de su propio cuerpo, posibilitó a la artista a reflexionar y visibilizar temáticas actuales sensibles y urgentes mediante métodos extremos, aplicando técnicas riesgosas como es el caso de “La pieza del escándalo” (2018) en la que luego de someterse a una cirugía donde se extrajo dos trozos de piel, tejido y carne, presentó una acción al día siguiente que consistía en condimentar y degustar parte de su cuero cabelludo frente al público; o en «The weight of the invisible» (2019) en donde la artista buscó representar la cantidad de sangre que pierden las mujeres al hacerse un aborto clandestino en Argentina. Con una taza medidora, transfirió 400 ml de sangre de un recipiente de plástico a otro, que en su interior solo contenía una camisa blanca. La cantidad fue equivalente al nivel de sangre que pierde una mujer al tomar una píldora de Misoprostol. Para alcanzar el sangrado causado por los abortos clandestinos, que se realizan cada media hora en Argentina, Voliakovsky tuvo que repetir el procedimiento 26 veces.

Desde su práctica fomenta un debate activo y comprometido con lxs espectadorxs, resaltando la performance art como dispositivo de acción y reacción social.
Desde 2019 se desempeña como directora de Argentina Performance Art, la primera plataforma de investigación sobre performance art en Argentina, y ha creado Voliakovsky Performance Method, su método de preparación y entrenamiento.

En el contexto actual resulta pertinente conversar con ella sobre su obra, sus perspectivas desde Latinoamérica sobre la práctica y los nuevos mecanismos de exhibición que están surgiendo en donde la fragilidad de los cuerpos, la conciencia colectiva y las libertades individuales son tópicos en disputa.


M.L.M.: ¿Cómo surgió la idea de desarrollar la plataforma Argentina Performance Art?

N.V.: De la urgencia por entender.
Dos años atrás, un día entre tantos, sentí un hartazgo muy grande, creo que en
mayor o menor medida nos pasa a todos los artistas, pero el cansancio vinculado a esta área particularmente: la Performance Art, en Argentina es fuerte. Entre tantos análisis repetitivos creí comprender de alguna manera la raíz del problema, si las instituciones públicas, museos y galerías privadas, así como bienales y festivales no trabajan con la Performance Art como una disciplina de valor, otorgándole casi siempre un lugar de entretenimiento circunstancial para inauguraciones y demás, – es porque probablemente no entienden de la disciplina, porque no hay formación académica local de valor, etc. En síntesis: porque falta entender de dónde venimos, cuál es la historia local, y quiénes y qué producen actualmente dentro de la Performance Art Argentina; por eso mismo lo considero urgente.

M.L.M.: ¿Qué criterios entran en colación para la selección del material para el archivo activo y para la divulgación de obra actual?

N.V.: Por un lado está el archivo, “de dónde venimos” y por otro lado está lo actual “que hacemos ahora” y también hay otros segmentos dentro de la plataforma.
APA tiene primero criterios globales: ser una herramienta integradora, libre y gratuita, facilitar el acceso a información detallada sobre la historia y el desarrollo de la Performance Art en Argentina, crear una base de datos completa y en actualización constante sobre artistas de Performance Art y obras performáticas, y de material académico, periodístico y audiovisual sobre la disciplina. Y mucho más que pueden ver ampliado en la página web de APA (www.argentinaperformanceart.com)

Luego están los criterios particulares. A nivel archivo: el material tiene que ser producto de una investigación (charlas con artistas, historiadores, lectura de textos ya existentes, etc.) tiene que estar corregido o se corrige por el equipo de APA, buscamos también registros fotográficos, fílmicos o documentos que no hayan sido publicados en lo posible. Claramente es un trabajo infinito, porque siempre algo nuevo aparece. El trabajo de edición en este caso es muy importante, de ahí el nombre de archivo activo, porque va a estar en constante re-edición. Este archivo al ser digital permite volver a revisarlo de manera infinita.

Sobre lo actual el criterio es mutable, justamente porque apuntamos a la pluralidad, a que no haya una línea clara, sino varias. Creo que es la única manera de reflejar lo que está pasando hoy en la escena local y al mismo tiempo conocernos entre quienes formamos parte de la misma.

M.L.M.: En tu cuenta de Instagram es recurrente, como desde el humor, reaccionas ante la implementación de la palabra “performance” para cualquier situación, acción o contexto ¿Por qué crees que actualmente se utiliza con más frecuencia esa palabra para calificar comportamientos, ideas, acciones, manifestaciones, etc.? ¿Qué es y qué no es una performance?

N.V.: Como latinxs recibimos términos anglosajones como -performance- que no es lo mismo que Performance Art. Y ahí está todo el nudo. De a poco, como sociedad, vamos hablando en spanglish, no sé si está bien o mal y creo que tampoco el cuestionamiento pasa por ahí, pero si es importante ver de dónde viene el termino.

La cantidad de series y contenido audiovisual de EEUU que llega a Argentina, exponen el uso del concepto -performance- que tiene otro significado y aplicación. A grandes rasgos, significa desempeño. Por eso mismo, la aplicación de la palabra por sí sola, no es una categoría del lenguaje del arte. Porque desempeño tenemos todxs, conclusión, todxs podemos hacer una performance (o un desempeño): lavar los platos es performance, caminar es performance y así. Pero nada de eso es una obra de arte. En mis redes hago énfasis en eso.
La Performance Art es un lenguaje del arte contemporáneo, como todo lenguaje sus límites son mutables. No pretendo definir lo que es obra de Performance Art y lo que no, mi lugar no es ese. Considero que como artista que busca vivir de lo que hace es muy importante la valoración de ese hacer y posiblemente parte del problema de valoración es un problema de lenguaje.

El lenguaje tiene gran implicancia en un plano simbólico y desde mi red social apunto, al menos, a traer un poco de entendimiento y no tanta confusión como lo hacen los medios de prensa oficiales. APA, la plataforma también tiene por objetivo ayudar a este esclarecimiento constante pero desde un lugar basado en la investigación teórica.

M.L.M.: El fenómeno de las redes sociales, es una gran herramienta para las prácticas y obras contemporáneas inmateriales pero también pueden banalizar y despersonalizar el contenido. ¿Desde qué perspectiva utilizas estos canales?

N.V.: La obra de arte solo puede ser banal si así se la planteó. No creo que una red social pueda realmente banalizar algo que no lo es. Las redes sociales por momentos me hacen creer en una suerte de democracia más real, pero hasta ahí, muy hasta ahí.
Porque el algoritmo penaliza cuestas femeninas más que las masculinas, podes mostrar un culo, pero no una teta, etc. El algoritmo es todo contra lo que luchamos, pero a la vez, son otras reglas que las del mundo del arte y eso me permite compartir mi discurso con un poco más de libertad que en una galería.

Uso mis redes para expresarme, para llorar, para luchar, para compartir todas mis grietas emocionales, también para dar y recibir amor, todo eso es hacer militancia.

Mis temas son los de todas, en 100 días hubo 96 femicidios en Argentina, y esos números son los que se hacen públicos. Aún no hay una estadística real de abusos físicos y psicológicos en los hogares y el aborto sigue ilegal. Son algunos de los temas que hacen que grite por todos los canales. Las redes son un espacio donde por más que intenten callarme voy a seguir intercambiando ideas a los gritos.

M.L.M.:  Desde la coyuntura actual ya tuviste la primera experiencia de realizar una performance en transmisión en vivo online. ¿Cómo crees que cambiarán (a corto o largo plazo) los paradigmas de pensar, hacer, ejecutar y presentar una performance art?

N.V.: Creo que hay una traducción digital de situaciones sociales en general.

La Performance Art es una más de ellas. Me encuentro en el momento de analizar esto mismo, ya hice 3 piezas de performance virtuales, las 3 son un work in progress, cada una en un contexto diferente, para una audiencia distinta, las tres con convocatoria original desde NYC.

Mi primer análisis es desde el cuerpo. Trabajo en la idea de no lugar, ya que parte de mi técnicas de entrenamiento tienen que ver con lo site-specific, ahora ese sitio especifico es mi casa-taller, pero en lo simbólico ese espacio puede ser construido.

Es un no-lugar donde pueden estar todos los lugares, es como cuando soñamos, estamos quietos, pero podemos viajar a mil territorios. Lo estoy pensando desde el hacer.

Existe una diferencia entre lo que creemos que es real y aquello por lo que fuimos inducidos como sociedad a sentir real. Creo que toda esta situación pone en cuestionamiento esos márgenes.



M.L.M.: Con respecto a tu obra y el contexto actual que nos empuja a la supervivencia como prioridad, ¿Cómo afectó esto a tu búsqueda como artista?

N.V.: Estamos en crisis desde la quietud. Afectados por un enemigo no tangible. Como mujer cis vengo luchando contra muchos enemigos simbólicos -el patriarcado, la hetero-norma, la religión, las fronteras, etc.- pero este es diferente.

Hace 4 años vengo entrenando para aumentar mi testosterona al máximo de lo que mi cuerpo puede. Lo encaré como una Performance Art de larga duración, en la que aún trabajo, donde cambio mis hormonas pero no mi apariencia, eso me permite tener una forma de pensar y de proceder más “masculina”, en realidad es una forma más rápida y de impacto, es difícil que quien me mire al caminar en la calle sepa de mis cambios hormonales y mis 9 cirugías. Ese “pasar desapercibida” pero estar lista para reaccionar fue una de las tantas maneras que tuve y tengo para hackear estos enemigos sin forma. Hoy siento que la única opción de siquiera pensar en una lucha posible está en unirnos como sociedad, como seres humanes.Mi búsqueda como artista en ese punto está cada vez más lejos de lo que entendemos por arte y se relaciona más con el activismo, la investigación y la docencia. Todos estos espacios, al igual que las redes, son espacios de conexión e intercambio sobre cómo vivir hoy. La situación actual de crisis pero de limitación nos mantiene en un estado de supervivencia constante que hace imposible procesar el día a día, por lo menos a nivel individual. Sentirnos unidos nos da la fuerza de la posibilidad.


*foto de portada «Layers of Erasure».